Según Bloomberg Línea, las acciones estadounidenses iniciaron su jornada este viernes con una caída generalizada, impulsada por el lanzamiento de un informe laboral que superó las proyecciones y reforzó la posibilidad de que la Reserva Federal mantenga una política de tasas de interés elevadas hasta finales de 2026. El informe del Departamento de Trabajo reveló que Estados Unidos registró 172.000 nuevos empleos en mayo, cifra que supera las expectativas del mercado, mientras la tasa de desempleo se mantuvo estable en 4,3%. Además, se realizaron ajustes al alza en los datos de abril y mayo, lo que sitúa el crecimiento del empleo en su mejor desempeño trimestral en más de dos años. Los salarios promedio por hora subieron 0,3% mensual, indicando una presión inflacionaria moderada en el sector laboral.
El S&P 500 disminuyó 0,63%, el Dow Jones Industrial cayó 0,01% y el Nasdaq Composite registró una pérdida del 0,98%. Este retroceso se produjo en un contexto donde Wall Street ya enfrentaba presión por la desaceleración en el sector tecnológico, especialmente en empresas vinculadas a inteligencia artificial. La baja en el Nasdaq, que concentra una parte significativa de las inversiones en tecnologías emergentes, fue impulsada por el desempeño insuficiente de Broadcom, cuyas proyecciones no cumplieron con las expectativas de los inversores. Este escenario generó una nueva ola de ventas en el segmento tecnológico, ampliando la corrección iniciada semanas atrás.
Los datos laborales reforzaron la visión de que la economía estadounidense mantiene una mayor resistencia frente a las condiciones económicas adversas, como el declive de la confianza de los consumidores y el impacto de los precios de la energía. A pesar de esos factores, los operadores han ajustado sus pronósticos, incrementando sus apuestas a que la Reserva Federal eleve las tasas antes de finalizar 2026. Esta expectativa se refleja en el rendimiento de los bonos del Tesoro a dos años, que alcanzó un nivel de 4,14%. El mercado, por tanto, está operando bajo una premisa de estabilidad inflacionaria y política monetaria conservadora.
Para los inversores peruanos, esta dinámica ofrece una advertencia sobre la volatilidad en mercados tecnológicos, especialmente aquellos que dependen de pronósticos futuros. Aunque el crecimiento laboral es positivo, su influencia en las tasas de interés puede afectar el costo de financiamiento para empresas y sectores clave como el comercio y la industria. Además, el retroceso en el Nasdaq resalta que las expectativas de crecimiento acelerado en tecnologías emergentes no siempre se traducen en beneficios reales. En un contexto de altos costos y baja confianza, los peruanos deben evaluar con precaución sus inversiones en sectores tecnológicos, priorizando activos más resilientes y con historial de estabilidad.
