Según Gestión Tu Dinero, una propuesta en desarrollo por el Poder Ejecutivo busca permitir a menores de 12 años abrir y mantener cuentas de ahorro en instituciones financieras. Esta iniciativa, aún en borrador y a consideración del Congreso, busca acercar a los jóvenes al mundo de las finanzas desde edades tempranas. El objetivo, según Jorge Delgado, presidente del Consejo Latinoamericano de Finanzas Inclusivas (Colafi), es impulsar la educación financiera, ayudando a los adolescentes a construir hábitos como el ahorro y a desarrollar una trayectoria en el mercado financiero desde su inicio.
Actualmente, algunas entidades bancarias permiten la apertura de cuentas a menores de 16 años, aunque este límite no es uniforme. El proyecto gubernamental propone establecer un umbral nacional de 12 años, aplicable en todo el sistema financiero peruano. Aunque el menor pueda tener acceso a su cuenta, las operaciones no serán libres. En este sentido, tanto Delgado como Ronald Casana, representante del Colegio de Economistas de Lima, destacan que cualquier apertura o uso de la cuenta debe contar con la autorización del tutor o figura de patria potestad.
Un dictamen aprobado por la Comisión de Economía del anterior Parlamento sugiere que los jóvenes de 16 a 18 años podrían usar sus cuentas de forma autónoma, tras la autorización inicial. Esta distinción busca equilibrar la autonomía financiera con la protección de los menores. Casana señala que, para evitar gastos no autorizados como videojuegos, se podría implementar un sistema de filtro que requiera la aprobación del padre o tutor antes de cada transacción. Así, el adolescente tendría acceso a la cuenta desde una app, pero cada operación necesitaría validación humana.
Para los peruanos, esta medida representa un paso clave en la inclusión financiera. En un contexto donde más de 40% de la población joven no posee acceso a servicios bancarios, permitir la apertura de cuentas a edades tempranas podría romper barreras de exclusión. Además, fomentar el hábito del ahorro desde la adolescencia puede prevenir deudas futuras y promover una economía más sana. No obstante, se debe evaluar con cuidado el riesgo de manipulación o uso indebido del dinero, especialmente en entornos familiares complejos. La implementación de controles digitales y la claridad en las responsabilidades de tutor y menor serán elementos clave para garantizar que esta iniciativa no solo sea inclusiva, sino también segura.
