Según Gestión, Menorca Inversiones logró cerrar su plan de recuperación en el primer semestre de 2026, tras reestructurar su equipo gerencial y su consejo consultivo, y adoptar un modelo de gestión matricial para proyectos. Durante ese periodo, el grupo comercializó más de 1.000 unidades, que incluyen lotes, casas, departamentos y locales comerciales, registrando un incremento del 25% en sus ventas. Actualmente, la compañía se enfoca en aprovechar un banco de terrenos que supera las 400 hectáreas, alineado con las condiciones climáticas del norte del país, especialmente en el contexto del fenómeno El Niño (FEN).
Alessandro Carozzi, director ejecutivo de Menorca, destacó que el desempeño de la empresa se debe a una estrategia diversificada, a una ejecución efectiva de sus operaciones comerciales y a una demanda persistente por vivienda formal. La mayor parte de su oferta, el 80%, se concentra en habilitación urbana mediante venta de lotes con crédito directo. De ese segmento, unos 25% corresponden a condominios en zonas de playa y campo. El 20% restante se distribuye entre vivienda social —a través de iniciativas como Techo Propio y Mivivienda—, departamentos y locales comerciales. Estos últimos, ubicados en niveles bajos de edificios, están dirigidos a emprendedores que buscan espacios para bodegas, tiendas, restaurantes o peluquerías.
La compañía opera a través de tres líneas de negocio. Menorca Verde se dedica principalmente a vivienda social, mientras que Menorca Edition se enfoca en lotes frente al mar y casas de playa en condominios. Por su parte, Menorca Collection ofrece lotes de 200 metros cuadrados o más, ubicados en condominios cerrados, lo que refleja un enfoque de alto valor y seguridad. A fecha de esta evaluación, el grupo cuenta con 22 proyectos activos, sin previsiones de aumento en esa cifra.
Para los peruanos, esta estrategia representa una respuesta real a la escasez de vivienda formal. En un contexto donde millones de familias aún no acceden a espacios propios, la oferta de lotes con crédito directo y vivienda social permite cerrar brechas estructurales. Además, al vincularse con zonas que enfrentan condiciones climáticas extremas, como el norte del país, Menorca no solo responde a necesidades urbanas, sino que también contribuye a la resiliencia de comunidades. La combinación de productos accesibles, modelos sostenibles y atención a la economía local ofrece una alternativa viable para quienes buscan construir un futuro con estabilidad y seguridad.
