Según Gestión, Mallplaza pone en marcha su primer outlet premium en el país tras la transformación del antiguo Open Plaza Atocongo. El proyecto, que requirió una inversión de US$ 6,1 millones, se materializó en poco más de un año y medio y cuenta con una superficie bruta arrendable de 37.500 metros cuadrados. Esta apertura marca el segundo paso de la compañía en el formato de outlet, tras su experiencia en Concepción (Chile), y se enmarca en una estrategia de diversificación que va más allá de los centros comerciales tradicionales.
El nuevo espacio busca redefinir el modelo de centro comercial, dejando atrás el enfoque de conveniencia y posicionándose como un lugar que integra compras, experiencias y servicios. La oferta incluye descuentos que alcanzan hasta el 60% y combina marcas nacionales e internacionales. Entre las que se incorporarán figuran Adidas, Puma, Skechers, Gap Factory, New Era, Steve Madden, Bubba, Coliseum, New Athletic y Maui, entre otras, aproximadamente 25 en total.
La estructura del centro se enriquece con presencia de tiendas ancladas como Sodimac y Tottus, así como el único outlet de la marca Falabella en Perú. Además, se incorpora el Centro de Atención al Ciudadano (MAC), lo que amplía el servicio al cliente y refuerza la experiencia del consumidor. Este diseño busca conectar el comercio con la vida cotidiana, ofreciendo no solo productos, sino también opciones de interacción y servicio.
Para los peruanos, este desarrollo representa una oportunidad clave para acceder a un espacio comercial más moderno, con mayor variedad de marcas y condiciones competitivas. Muchos consumidores tradicionalmente han buscado centros que ofrezcan descuentos significativos y una experiencia más allá de la compra. Este tipo de centros, especialmente en zonas como San Isidro, donde el consumo es alto, pueden convertirse en puntos de referencia en la cadena de compras. Además, al contar con servicios como el MAC, se posiciona como un lugar que no solo vende, sino que también atiende las necesidades diarias. La presencia de marcas internacionales puede atraer a un público más amplio, mientras que las opciones de descuento pueden impulsar el consumo en un entorno más accesible. En un contexto donde las familias buscan equilibrio entre calidad y costo, este tipo de centros podría influir positivamente en el comportamiento de compra diario.
