Según Gestión, Logistic Properties of the Americas (LPA) logró la aprobación del Indecopi para vender su parque logístico ubicado en Lurín a Fibra Prime. La operación, anunciada en el segundo trimestre de 2026, alcanzó un monto de 145 millones de dólares. El bien inmueble, con una superficie de aproximadamente 1.3 millones de pies cuadrados —equivalente a 121.000 metros cuadrados—, fue transferido al fideicomiso de inversión de Fibra Prime tras cumplirse el conjunto de condiciones de cierre. El precio final supera en casi un 20 por ciento el valor contable registrado previo al ajuste a valor razonable del segundo trimestre.
El monto total se estructura en una entrega inicial de 85 millones de dólares, que LPA recibió al cierre de la transacción. Los otros 60 millones se distribuyen en dos pagos de 30 millones cada uno, programados para los 12 y 24 meses posteriores. Para acceder anticipadamente a estos fondos diferidos, la empresa adquirió una línea de crédito de 55 millones de dólares con BTG Pactual, a una tasa fija anual del 8,5 por ciento, que será amortizada conforme al cronograma de pagos.
La estrategia de LPA se orienta hacia la expansión en el mercado mexicano, donde evalúa diversas adquisiciones y ha firmado un acuerdo marco con Fortem Capital para la compra de activos en Central Park 57. La compañía argumenta que el crecimiento en ese país se alimenta del aumento del consumo interno, el desarrollo del comercio electrónico, la tendencia del nearshoring y la producción de componentes electrónicos ligados a la inteligencia artificial.
Esteban Saldarriaga, director ejecutivo de LPA, destacó que esta operación mejora el equilibrio financiero de la empresa, incrementa su capacidad de respuesta a nuevas oportunidades y permite una reestructuración de su modelo de inversión. El caso refleja una transición hacia un enfoque más eficiente en el uso del capital, reduciendo la dependencia de inversiones iniciales en activos físicos.
Para los inversores peruanos, esta decisión evidencia una tendencia clara: las empresas de infraestructura logística están reorientando sus estrategias para maximizar rentabilidad sin depender exclusivamente de mercados locales. Aunque el parque de Lurín deja de ser parte de su portafolio, el enfoque en mercados emergentes como México podría servir como ejemplo de cómo los actores del sector pueden adaptarse a nuevos ciclos de demanda. El caso de LPA también resalta que el valor de un activo puede ser reevaluado en función de su potencial de generación de flujo de efectivo futuro, más allá de su costo inicial. En un contexto de crecimiento en la cadena de suministro y en la digitalización de la producción, estas decisiones pueden ser modelos a seguir para otras operaciones inmobiliarias en América Latina.
