Segun Gestión Tu Dinero, el mercado inmobiliario limeño muestra una clara tendencia hacia la adquisición de departamentos en fases iniciales de desarrollo. En julio, el 87% de las ventas correspondió a viviendas en planos o en construcción, mientras que solo el 14% fue de unidades listas para entregar. De este total, el 35% se encontraba en fase de planificación y el 52% en proceso de construcción. Esta dinámica revela que la mayoría de los compradores prioriza la posibilidad de elegir su distribución, ubicación y metraje antes de que el inmueble finalice su construcción.
Los precios varían significativamente según el distrito y la etapa del proyecto. En Surquillo, por ejemplo, el costo promedio por metro cuadrado para departamentos en planos alcanza S/ 7,232, mientras que en entregas inmediatas sube a S/ 7,720. Esta diferencia representa un incremento del 6.7% en el precio final. Aunque el costo inicial es menor, el valor de la vivienda al final de la obra puede crecer entre un 10% y un 15%, según evaluaciones del sector. Este margen de valorización depende de factores como el desarrollo del proyecto, la demanda local y el ritmo de ventas.
Fernando Cisneros, CEO de Grupo Santa Maria, señala que la compra en fases tempranas no solo ofrece un costo inicial más bajo, sino que también permite al comprador influir directamente en las características del hogar. Esta opción es especialmente atractiva para familias jóvenes o personas que buscan establecerse en Lima sin asumir el costo total de una vivienda terminada. Además, al ingresar en etapas iniciales, el comprador puede beneficiarse de una mayor flexibilidad en el diseño y en la selección de espacios.
Para los peruanos que buscan acceder a viviendas de calidad sin comprometer su presupuesto, esta tendencia representa una estrategia viable. El mercado inmobiliario local, en su fase actual, permite una combinación entre eficiencia financiera y personalización del espacio. Aunque el riesgo de retrasos en la entrega existe, la mayoría de los proyectos siguen cumpliendo con cronogramas definidos, y las condiciones del mercado permiten que los compradores evalúen con mayor precisión el impacto de cada etapa. En un contexto donde las viviendas terminadas son cada vez más escasas, la opción de comprar en planos o construcción se convierte en una alternativa práctica para quienes buscan equilibrar costos y necesidades de vida.
