Según arXiv q-fin, un estudio reciente analiza el comportamiento del impacto de mercado en acciones de Estados Unidos, centrándose en Apple Inc. (AAPL). Los investigadores emplean datos completos del sistema Nasdaq TotalView-ITCH, que cubre 178 días de trading —del 2 de diciembre de 2024 al 19 de agosto de 2025—, generando alrededor de 500 millones de eventos. Sin acceso a órdenes etiquetados por corredores, los autores reconstruyen órdenes meta a partir del flujo de órdenes anónimos. Los resultados muestran que el impacto sigue una relación cuadrática: $I/\sigma_D = c\,(Q/V_D)^{1/2}$, donde el exponente permanece fijo en 0.5, valor universal en el ámbito financiero. El parámetro bruto obtenido es $c_{\rm raw} = 0.69$, mientras que tras corrección de sesgo, $c_{\rm eff} = 0.34$. La relación entre el impacto y el volumen se ajusta a la raíz cuadrada del volumen, y se identifica un exponente en la cola de la distribución de volúmenes de $ \beta = 1.54 \pm 0.15 $, que coincide con patrones observados globalmente. Una comparación directa entre modelos indica que la forma cuadrática supera significativamente a las lineales y logarítmicas, con una diferencia de información de 22 puntos. El valor de $c_{\rm raw}$ se mantiene estable entre 0.63 y 0.77 en múltiples configuraciones de reconstrucción. Dos pruebas estructurales validan la autenticidad del fenómeno: al invertir los signos de las operaciones, el impacto direccional desaparece, reduciéndose de un 86% a un 51% de significancia; y al desordenar el orden cronológico de los eventos, solo 0 de 80 ajustes conservan validez. El flujo de órdenes revela memoria de largo alcance con $\gamma=0.66$, mientras que el comportamiento del precio se mantiene difusivo (Hurst 0.49), elementos clave en teorías universales del mercado. El parámetro inicial permanece inmutable en 32 ajustes sucesivos por semanas, lo que refuerza la robustez del modelo. Este trabajo representa la primera vez que se confirma la ley cuadrática de impacto en una acción estadounidense, utilizando exclusivamente datos anónimos de flujo de órdenes, sin intervención de etiquetas de corredores.
Para inversionistas peruanos, este hallazgo sugiere que las dinámicas de precio en mercados internacionales, como el de Estados Unidos, siguen patrones estructurales que pueden ser replicados en entornos locales. Aunque el contexto de mercado peruano es distinto —con menor liquidez y estructuras de precios más sensibles a factores macro—, el hecho de que la ley cuadrática se mantenga en escenarios complejos indica que principios fundamentales de la dinámica de mercado pueden ser aplicables a distintos contextos. Esto implica que estrategias basadas en volúmenes y órdenes podrían ser más predecibles, incluso en mercados emergentes. Sin embargo, debe considerarse que las condiciones locales, como la regulación, la participación de instituciones y la volatilidad de activos, pueden introducir variaciones. Por eso, el conocimiento de estos modelos universales no sustituye el análisis específico del mercado peruano, sino que lo enriquece con una base teórica más amplia.