Según Gestión, LEGO Perú registró un aumento de 33.4% en sus ventas entre enero y mayo de 2026 en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este avance supera el crecimiento anual del 20% registrado en 2025 y se mantiene en un contexto de baja actividad tradicional para la industria juguetera, donde las campañas comerciales suelen concentrarse en la segunda mitad del año. El impulso se debe en parte a una colección inspirada en el Mundial de Fútbol, que ha generado una acogida positiva en el mercado peruano. Aunque la selección nacional no participó en el torneo, el atractivo global del fútbol y figuras como Lionel Messi y Cristiano Ronaldo sigue siendo un motor clave para el interés comercial. El gerente comercial de Elite Brands International, que representa a LEGO en Perú, destacó que los resultados de la marca son alentadores, aunque reconocen que otras regiones presentan tasas de crecimiento aún más robustas. La estrategia de lanzamiento incluyó fortalecer la presencia en canales modernos, como supermercados y tiendas especializadas, donde el canal moderno concentra aproximadamente el 90% de las ventas totales de la marca en el país. Diversas cadenas han integrado la colección mundialista en espacios prominentes dentro de sus establecimientos, lo que refuerza su visibilidad y acceso al consumidor.
Para los peruanos, este crecimiento revela una oportunidad clara: el mercado de juguetes no solo responde a tendencias globales, sino que también se adapta a emociones colectivas. Aunque la ausencia de la selección nacional limita el impacto emocional esperado, el fútbol sigue siendo un referente cultural que conecta a millones de personas. La estrategia de LEGO no se basa únicamente en eventos deportivos, sino en la capacidad de vincular marcas emblemáticas con valores compartidos. En un país donde el interés por el deporte es profundo, especialmente en contextos de identidad nacional, el éxito de una colección ligada al Mundial demuestra que las empresas pueden aprovechar el entorno social para generar demanda. Esto es especialmente relevante en un mercado donde las decisiones de compra están influenciadas por la pertenencia cultural y emocional. El caso de LEGO Perú no solo refleja un crecimiento financiero, sino también una estrategia de posicionamiento que entiende la dinámica del consumidor peruano. Si bien no todos los eventos deportivos generan el mismo impacto, el poder de una marca que conecta con la identidad colectiva puede convertirse en una ventaja sostenible. El resultado es un mensaje claro: las emociones, más allá de los resultados deportivos, pueden impulsar ventas de productos que, en última instancia, se vuelven parte del día a día de las familias.
