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Jóvenes peruanos buscan empleo fuera de oficina: datos clave
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Jóvenes peruanos buscan empleo fuera de oficina: datos clave

Gestión2 de octubre de 2026Cortesia de Gestión

Según Gestión, un estudio conjunto entre la Unión Europea y la Cámara de Comercio de Lima revela que el 74% de jóvenes de 18 a 29 años en Perú podría iniciar un empleo en los próximos 15 días. Esta cifra se obtuvo a partir de una encuesta aplicada a 1.353 jóvenes distribuidos en ocho regiones: Arequipa, Cajamarca, Cusco, La Libertad, Lambayeque, Lima, Moquegua y Piura. De esta muestra, 1.349 respondieron con datos válidos mediante el sistema de Zonificación de Inserción Laboral Potencial (ZILP), un modelo que mide la accesibilidad de los jóvenes al mercado laboral.

El análisis muestra una distribución clara en la disponibilidad laboral. Un 43,1% de los jóvenes cuenta con inserción inmediata, lo que indica que ya tienen ofertas o actividades laborales en curso. Un 31,1% se encuentra disponible para trabajar, pero no realiza esfuerzos activos por encontrar empleo. En contraste, el 25,7% enfrenta barreras estructurales que limitan su acceso al empleo, especialmente en el ámbito de responsabilidades familiares. Las mujeres son más afectadas por esta condición, lo que evidencia una brecha en la inclusión laboral.

El estudio también destaca que las empresas peruanas enfrentan desafíos para alinear sus necesidades con el perfil de los jóvenes disponibles. Este desfase no se debe únicamente a la falta de formación, sino a condiciones sociales y familiares que influyen en la capacidad de los jóvenes para asumir roles laborales. La disponibilidad no implica necesariamente que los jóvenes estén dispuestos a iniciar un trabajo, pues muchos enfrentan tensiones en el equilibrio entre sus responsabilidades personales y la búsqueda de empleo.

Para los jóvenes peruanos, este panorama implica una realidad compleja: aunque la mayoría está en teoría dispuesta a trabajar, muchas de las condiciones que les permitan acceder a empleos no están alineadas con sus circunstancias reales. En zonas rurales o de bajos ingresos, el acceso a espacios laborales formales es escasamente posible. Además, la falta de infraestructura para trabajar desde casa o en entornos flexibles agrava la brecha.

El lector peruano debe considerar que la disponibilidad de empleo no es un indicador de que el mercado laboral está sano. La cifra del 74% no significa que todos los jóvenes estén en condiciones de trabajar, sino que muchos están en un estado de “disposición potencial” que requiere apoyo estructural. La solución no está en esperar que las empresas cambien, sino en fortalecer políticas públicas que reduzcan las barreras familiares y sociales. Solo así se podrá garantizar que el talento joven no quede atrapado en un ciclo de inactividad, sino que sea realmente parte del crecimiento económico del país.