Según Gestión, John Deere ha implementado una estrategia proactiva para enfrentar el impacto del fenómeno de El Niño en el Perú, una amenaza climática que cada año pone a prueba la disponibilidad de maquinaria pesada. La compañía, operando en el país a través del holding Ipesa, ha validado que este escenario no es nuevo, ya que se repite con precisión en ciclos anteriores como el El Niño Costero de 2017, 2023 y 2024. Aunque el fenómeno no se manifiesta de forma uniforme, sus consecuencias —lluvias intensas, deslizamientos y daños a infraestructuras— generan una demanda inmediata de equipos como excavadoras y cargadores frontales para tareas de emergencia.
El primer pilar de esta estrategia es el fortalecimiento del inventario. La empresa ha reforzado su disponibilidad de equipos en el mercado peruano, asegurando que los productos estén disponibles para una respuesta rápida ante crisis. Este esfuerzo no se detiene en la venta directa. También incluye el apoyo del sistema de alquiler, a través de su distribuidor CGM Rental. El ejecutivo Tiago Moreira subrayó que, en situaciones de emergencia, los usuarios no solo adquieren, sino que también requieren alquilar maquinaria, lo que implica una necesidad creciente de disponibilidad en el corto plazo. Este modelo permite una flexibilidad que evita la inversión inicial de equipos, que podría no ser necesaria en el plazo.
Además, se ha incrementado el número de técnicos especializados en el campo, con el objetivo de garantizar una presencia técnica más activa. En escenarios de alta demanda, el soporte técnico es clave para mantener la operatividad de los equipos. La compañía también resalta la importancia del respaldo de repuestos, considerando que en condiciones adversas, como las generadas por El Niño, cualquier paralización de maquinaria puede generar graves consecuencias. “Los equipos no se pueden parar”, afirmó Moreira, subrayando que el mantenimiento continuo es esencial.
Para el lector peruano, este escenario refleja una realidad que ya ha sido vivida en múltiples ocasiones. Los municipios costeros, como el Cusco o Piura, han enfrentado en años recientes inundaciones y deslizamientos que han afectado rutas y comunidades. En tales contextos, la disponibilidad de maquinaria pesada no solo es un tema técnico, sino un factor de seguridad y resiliencia. El caso de John Deere demuestra que las empresas multinacionales están alineadas con las necesidades locales, adaptando sus modelos de negocio para responder a crisis climáticas. Esto implica que, en el futuro, el acceso a equipos de construcción y minería podría verse más estructurado, especialmente en zonas vulnerables. Para inversionistas y pymes, esta preparación indica una estabilidad en el suministro, lo que puede influir positivamente en los costos y tiempos de intervención.
