Según Gestión, un dictamen del Congreso busca limitar el poder del Ministerio de Economía y Finanzas para modificar las tasas del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC). La iniciativa, derivada del proyecto de Ley 536/2021-CR, establece que futuras modificaciones al ISC deberán ser aprobadas por el Congreso mediante nuevas leyes, eliminando así la facultad del MEF de ajustar las tasas mediante decretos. El pleno del legislativo ha incluido este dictamen en su agenda, y si es aprobado, la ley será enviada al Ejecutivo para que decida aceptarla o presentar observaciones.
El ISC actualmente se aplica a una lista de bienes clave, como combustibles, bebidas alcohólicas, azucaradas, tabaco y automóviles. Su mecanismo de regulación ha sido históricamente centralizado en el MEF, sin participación directa del Congreso. Esta práctica ha sido criticada por el gremio Mypes Unidas del Perú, liderado por Daniel Hermoza, quien argumenta que desnaturaliza la función constitucional del legislativo en materias tributarias. En su visión, el ISC no busca aumentar ingresos, sino reducir los efectos negativos del consumo excesivo, no del consumo en sí.
El impacto de un aumento en las tarifas del ISC se traduce en una contracción de la demanda, lo que afecta directamente a sectores como el de las bodegas. El gremio de micro y pequeñas empresas advierte que este efecto podría desencadenar un crecimiento del contrabando y de actividades informales, especialmente en regiones donde el acceso a productos regulados es limitado. Hace dos semanas, representantes del gremio se reunieron con el superintendente de la Sunat para expresar su preocupación sobre el impacto de los ajustes tributarios en su operación diaria.
Para los emprendedores peruanos, este escenario representa un punto crítico en el equilibrio entre política fiscal y sostenibilidad económica. La capacidad del Estado de modificar impuestos sin debate legislativo puede generar inestabilidad en sectores vulnerables, como el de las pequeñas empresas que dependen de mercados locales y de precios estables. En un contexto donde muchas mypes operan con margen reducido, una subida del ISC no solo afecta sus ventas, sino también su viabilidad a largo plazo. La intervención del Congreso en este tema podría ser un paso hacia una regulación más transparente, pero también un desafío para mantener la flexibilidad fiscal necesaria en una economía dinámica.
Este debate no solo toca el diseño de impuestos, sino también la confianza que los ciudadanos depositan en los mecanismos de gobierno. Para los peruanos que dependen de mercados locales y productos cotidianos, una política tributaria que no considera el impacto en las empresas pequeñas puede tener consecuencias reales en su bolsillo y en su acceso a bienes esenciales.
