Segun CNBC Markets, las relaciones entre Irán y Estados Unidos se intensifican en octubre de 2026, con el régimen iraní en pleno proceso de fortalecimiento de sus capacidades militares. Este esfuerzo se centra especialmente en zonas críticas como instalaciones nucleares, donde se han reforzado las defensas. Fuentes del Wall Street Journal indican que el gobierno iraní ha instruido a autoridades regionales sobre una respuesta militar amplia si surgen nuevos ataques estadounidenses. Para preparar a la población, se han organizado manifestaciones, se han enviado paramilitares a escuelas para contar historias de guerra y se promueven campañas de entrenamiento en el uso de misiles defensivos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que las fuerzas estadounidenses no realizarán acciones ofensivas contra Irán antes del día de las elecciones de mitad de año, que se celebrarán el 3 de noviembre. Aunque ambos gobiernos no han ofrecido comentarios oficiales sobre el informe del Wall Street Journal, el escenario de tensión se ha vuelto más visible en el Medio Oriente. En una acción reciente, una coalición liderada por Arabia Saudita informó que interceptó un misil balístico dirigido a la capital saudita, Ríyad. Desde la semana pasada, los grupos haiti han llevado a cabo múltiples ataques en instalaciones energéticas y aeropuertos. Uno de estos incidentes provocó la muerte de varios personas, incluyendo a un piloto de Saudia Airlines. Por esta razón, el aeropuerto internacional de King Khalid en Ríyad permanece cerrado hasta el sábado.
Además, el Ministerio de Defensa británico reveló que un intento de ataque contra una base aérea en Inglaterra fue "casi seguramente" coordinado por el Cuerpo de la Guerra Revolucionaria Irání. El ministro de Relaciones Exteriores británico, Ed Miliband, reiteró que el incidente no fue un acto aislado, sino parte de una estrategia más amplia de presión regional.
Para los inversores peruanos, este escenario subraya la importancia de evaluar riesgos geopolíticos en mercados internacionales. Aunque el Perú no está directamente afectado por estas acciones, los cambios en la estabilidad regional pueden impactar las cadenas de suministro, los precios de materias primas y las inversiones en infraestructura. Los mercados de valores globales, sensibles a tensiones, podrían experimentar volatilidad. Por ello, mantener una visión estratégica, con enfoque en diversificación y monitoreo de indicadores clave, se vuelve una práctica esencial. La estabilidad económica local depende, en parte, de la capacidad de los gobiernos para gestionar riesgos externos sin perder el control de políticas internas.
