Segun CNBC Markets, Irán ha anunciado una nueva estrategia de respuesta militar ante cualquier reactivación de ataques coordinados entre Estados Unidos y Israel, destacando que dicha medida sería significativamente más severa que las conflictos previos de 12 y 40 días de duración. El alto funcionario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Mohsen Rezaei, señaló en una publicación de X que las fuerzas iraníes están preparadas para una reacción "mucho más devastadora" que las operaciones anteriores, como las llevadas a cabo por Israel en junio de 2025 y la confrontación desencadenada en febrero del mismo año. Además, afirmó que el nuevo plan operativo no seguirá las reglas tradicionales del conflicto, lo que sugiere una evolución estratégica en el enfoque de respuesta.
En paralelo, autoridades marítimas detectaron múltiples incidentes de ataque a embarcaciones comerciales en aguas circundantes al Golfo Pérsico. El organismo UKMTO, vinculado al Almirantazgo británico, informó que un barco de remolque, ubicado al noreste de Emiratos Árabes Unidos, fue impactado por dos proyectiles sin identificación el domingo. Otras fuentes indican que, el sábado, el capitán de un tanque de gas licuado, situado al suroeste de Yemen, describió que un pequeño bote con siete personas a bordo lo acercó y disparó. Los hechos han generado preocupación en la cadena de suministro marítimo, especialmente en zonas clave para el transporte de recursos energéticos.
La posición de Estados Unidos se mantuvo en su enfoque de no emplear armas nucleares contra Irán, según declaró el presidente Donald Trump en una entrevista con Newsmax. El mandatario afirmó que, al ser "la potencia nuclear más grande del mundo", no es necesario recurrir a armas nucleares, ni a operaciones terrestres en territorio iraní. Aunque se preguntó sobre posibles consideraciones de usar el MOAB, conocido como "la bomba más grande del mundo", su respuesta fue clara: no se consideraría tal opción. Este tono refleja una postura de contención, aunque no descarta una escalada de tensión.
Para los inversores peruanos, esta escena de tensión regional es un indicador clave de cómo las decisiones geopolíticas influyen en los mercados globales. Aunque Perú no está directamente afectado, las fluctuaciones en el precio del petróleo —el cual depende en gran medida de la estabilidad en el Golfo— pueden impactar el costo de la energía y las exportaciones. Además, el crecimiento de la inversión extranjera en sectores clave como la energía y la logística está estrechamente ligado a la estabilidad regional. En este contexto, mantenerse informado sobre movimientos de alto nivel en el ámbito internacional permite a los peruanos tomar decisiones más inteligentes en sus inversiones y planes financieros a largo plazo.
