Segun CNBC Markets, los inversores institucionales están asumiendo un papel cada vez más central en el mercado bursátil, mientras los operadores de tipo retail se reducen en participación. A pesar de que las tasas de interés de bonos del Tesoro de Estados Unidos han alcanzado niveles no vistos en más de una década, los fondos de inversión grandes han mantenido una postura sólida, sin mostrar signos de retirada. Los datos de Vanda Research revelan que los flujos de opciones de estos inversores están alrededor de tres veces superiores a lo registrado en un promedio típico de septiembre. Viraj Patel, estratega global de mercados en Vanda, señaló que esta actividad ha aumentado en las últimas cinco sesiones, pese a la creciente volatilidad macroeconómica.
El enfoque de estos inversores se ha concentrado especialmente en sectores tecnológicos, con una preferencia clara por las empresas vinculadas a inteligencia artificial. Meta Platforms, por ejemplo, ha registrado un impulso significativo, con sus acciones que subieron casi un 13% en la semana posterior al lanzamiento del dispositivo Muse Charm. Desde que la empresa presentó su agente personal de inteligencia artificial en abril, el impulso en el precio ha sido constante. Patel destacó que la incertidumbre macroeconómica no ha frenado la actividad de riesgo, sino que ha impulsado una selección más precisa de activos. En este escenario, los inversores institucionales están priorizando empresas con modelos de negocio claros y escalabilidad demostrada.
A diferencia de este panorama, el papel de los inversores individuales ha mostrado una tendencia de declive. Según Goldman Sachs, su participación en el volumen de operaciones del S&P 500 ha caído desde su pico casi un año atrás, y actualmente se sitúa más de tres puntos porcentuales por debajo de la media de cinco años. Aunque en 2025 se registró un desempeño destacado en los mercados, especialmente durante las caídas del mercado tras la implementación de aranceles por parte de Donald Trump, su influencia en el volumen total ha disminuido. El índice S&P 500 finalizó la semana pasada con una caída superior al 1%.
Para los inversores peruanos, este panorama ofrece una advertencia clave: la actividad en el mercado no depende únicamente de la volatilidad o del entorno político, sino de la estrategia y el enfoque de los participantes. Si bien las acciones de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial pueden ofrecer retornos elevados, también presentan mayor riesgo y menor liquidez. Es fundamental que los inversores locales evalúen no solo el potencial de crecimiento, sino también la consistencia de los flujos de inversión y la diversificación de sus portafolios. En un entorno de de riesgo creciente, la selección cuidadosa de activos, más que el simple apalancamiento, es la clave para mantener estabilidad a largo plazo.
