Según Bloomberg Línea, una encuesta realizada por Bank of America entre 31 gestores de fondos que gestionan cerca de US$115.000 millones en activos revela una postura más prudente frente al mercado brasileño y una mejor evaluación para Colombia y Argentina. La investigación, ejecutada la semana pasada, precedió a declaraciones sobre el alto al fuego entre Estados Unidos e Irán, aunque los analistas destacan que los cambios en la percepción de riesgos ya se manifestaban antes de esos eventos. En el contexto, solo el 31% de los participantes anticipa que el Ibovespa superará los 190.000 puntos en 2026, una reducción significativa respecto al 66% registrado en mayo.
Además, casi un 40% de los gestores espera que las ganancias corporativas en Brasil sean revisadas a la baja durante este año, frente al 29% que lo prevía en mayo. Este deterioro en las proyecciones se refleja en una visión más escéptica sobre la renta variable brasileña y en la evaluación de factores clave como la estabilidad política y económica. Los encuestados identificaron que las tasas de interés más altas en Estados Unidos y una moneda estadounidense fuerte representan el mayor riesgo para los mercados latinoamericanos. Para Brasil, en cambio, los cambios en el panorama electoral se han posicionado como el principal determinante en los próximos seis meses.
En cuanto al mercado cambiario, la expectativa ha empeorado: ninguno de los encuestados prevé que el real cierre 2026 por debajo de 4,80 unidades por dólar, una cifra que en mayo alcanzaba el 31% de los participantes. En términos de tasas de interés, el 68% de los gestores no espera que el tipo de interés en Brasil se reduzca significativamente en el corto plazo. Este enfoque defensivo implica una mayor acumulación de efectivo y una reducción en la exposición a activos de alto riesgo, una estrategia que busca proteger capitales en un entorno volátil.
Para los inversores peruanos, este panorama sugiere que las dinámicas de los mercados latinoamericanos están siendo redefinidas por una combinación de factores externos y internos. Aunque el crecimiento de economías como Argentina y Colombia es visto con más optimismo, el escenario brasileño continúa siendo una fuente de incertidumbre. En un contexto donde el dólar se mantiene fuerte y las tasas de interés en Estados Unidos persisten en niveles altos, los inversores deben considerar que los mercados regionales están más expuestos a shocks externos. Esto implica que, en el caso del Perú, una política monetaria más estable y una gestión fiscal clara podrían fortalecer la confianza en el mercado de capitales. La experiencia de Brasil como caso de estudio ilustra que, incluso con buenos fundamentos, una percepción negativa de riesgos puede afectar profundamente las inversiones. Por ello, mantener una postura de vigilancia y diversificación es clave para cualquier estrategia de inversión en América Latina.
