Según Gestión, los inversores peruanos han aumentado su exposición a los mercados norteamericanos en 2026, mientras que el mercado local alcanza en 2027 fundamentos corporativos más robustos que sus homólogos en Chile y Colombia. Un análisis de Renta4 SAB, que examina 41 empresas de los tres países, asigna a Perú un puntaje fundamental de 3.74 sobre una escala de 5, superando así a Chile (3.08) y Colombia (2.56). Este desempeño se manifiesta especialmente en sectores clave como finanzas, minería, consumo, retail, cemento, construcción y servicios públicos, donde las empresas peruanas muestran mayor solidez estructural y estabilidad financiera.
La evolución del índice MSCI Nuam Peru Select refleja una subida cercana al 36% en dólares durante 2026, lo que indica un mercado en expansión. Sin embargo, la firma señala que los retornos en 2027 no dependerán únicamente de una subida generalizada de precios, sino de la capacidad de las empresas para incrementar sus utilidades reales. En este contexto, Renta4 destaca a Credicorp, IFS e InRetail como empresas peruanas que combinan sólidos fundamentos con niveles adecuados de liquidez. La estrategia propuesta incluye una cartera regional compuesta por estas tres compañías, junto con entidades de Chile como Santander, Banco de Chile, BCI y Falabella. Este grupo ofrece un retorno sobre el patrimonio (ROE) estimado de 18.7% para 2026, frente a un promedio del universo analizado de 10.3%. A pesar de esta ventaja, todas las acciones cotizan a un múltiplo promedio de 13.1 veces sus utilidades, lo que sugiere una relación entre precio y rendimiento que aún no ha sido completamente recompensada.
Uno de los principales desafíos para la operación de esta estrategia reside en la facilidad de transacción. De las 14 empresas peruanas analizadas, solo cuatro cumplen con los criterios mínimos de volumen diario (de US$ 1 millón) y de capital flotante (al menos el 15%). Aunque Volcan, Minsur y Cerro Verde lideran el ranking fundamental, no alcanzan estos umbrales, lo que limita su accesibilidad para inversores cotidianos. La baja liquidez afecta directamente la capacidad de los inversores para entrar y salir de posiciones sin generar volatilidad excesiva.
Para los inversionistas peruanos, este panorama revela una oportunidad estratégica: el mercado local posee estructuras corporativas más fuertes que los de sus vecinos, pero la ejecución práctica está condicionada por la disponibilidad de títulos líquidos y accesibles. Los peruanos que buscan exposición a empresas sólidas deben priorizar aquellas con alto volumen de negociación y buen historial de liquidez, evitando así posiciones que, aunque fundamentales, pueden ser difíciles de gestionar en condiciones de mercado dinámicas.
