Según Yahoo Finance, el grupo aleman Intersnack ha acordado adquirir a la empresa estadounidense Utz Brands en una operación cuyo valor de empresa se sitúa en 2.900 millones de dólares. El precio por acción fijado en la transacción es de 14,25 dólares, lo que representa un incremento del 91 por ciento respecto al precio de cierre de las acciones de Utz el 20 de julio. Tras el cierre del acuerdo, la compañía norteamericana, cotizada en Nueva York, será retirada de la bolsa y pasará a ser una empresa privada. Los accionistas familiares Rice y Lissette mantendrán una participación del 50 por ciento, mientras que Intersnack asumirá el resto del capital. Este grupo, también de estructura familiar, registró ventas anuales de aproximadamente 5.000 millones de dólares y opera en 31 países distribuidos por Europa, Asia, Australia y Nueva Zelanda. Posee marcas reconocidas como Tyrrells, Tayto, Whole Earth y Hula Hoops.
Johan van Winkel, presidente ejecutivo de Intersnack, destacó que la alianza con las familias Rice y Lissette abre una ventana clave para expandir la presencia de Intersnack en el mercado norteamericano de snacks, un segmento de alto crecimiento que hasta ahora no estaba representado por el grupo. En ese sentido, señala que la colaboración con el equipo de gestión de Utz y sus asociados permitirá fortalecer la base existente de la marca y impulsar el desarrollo del sector de snacks en América del Norte. La operación está prevista para finalizar en el cuarto trimestre del año, dependiendo de aprobaciones regulatorias. Como consecuencia, Utz Brands no realizará su conferencia de resultados ordinaria prevista para el 5 de agosto, ni ofrecerá presentaciones preparadas o comentarios oficiales.
Para los inversionistas peruanos, esta operación evidencia el crecimiento de las cadenas de alimentos en mercados globales, donde las marcas familiares y de largo historial buscan integrarse en entornos más amplios. Aunque el Perú no es un mercado directo de Utz, el interés por el desarrollo de industrias alimenticias en América del Norte puede influir en tendencias de innovación y producción de snacks. Los consumidores locales, especialmente en contextos de alto consumo de snacks, podrían ver influencias en la calidad, sostenibilidad y diversidad de productos. Además, la capacidad de Intersnack para gestionar múltiples marcas y operaciones internacionales refleja una estrategia sólida que podría servir como modelo para empresas nacionales que buscan internacionalizar sus productos sin sacrificar su identidad. Este caso ilustra que la expansión no solo depende de la tecnología, sino también de la confianza entre familias empresarias y su capacidad de integrar culturas comerciales.