Según Yahoo Finance, el CEO de Intel, Lip-Bu Tan, redefinió en una entrevista del programa No Priors el enfoque tradicional de inversión en inteligencia artificial, desafiando la idea de que el crecimiento de la IA dependa únicamente de las tarjetas gráficas. En su intervención del 18 de junio de 2026, Tan señaló que el mercado de IA ya ha pasado de una dinámica centrada en GPUs a una que implica capas más profundas de infraestructura. Este cambio no solo reconfigura la estrategia de inversión, sino que también pone a Intel en una posición estratégica, aunque compleja, dentro de una cadena de suministro global bajo presión.
Tan argumentó que los nuevos escenarios de IA, especialmente en el ámbito de la inteligencia agente, requieren una mayor coordinación entre sistemas, lo que aumenta la importancia de los procesadores centrales. “Actualmente, la demanda es muy alta por mi CPU”, afirmó, mostrando un giro significativo frente a la dependencia histórica de GPUs. Este enfoque pone de manifiesto que el consumo de potencia y el diseño de hardware no solo afectan el rendimiento, sino que también influyen en la viabilidad operativa de los modelos. Además, identificó que el mercado enfrenta un escaso suministro de memoria, destacando que “la escasez de memoria es mayor” que en años anteriores. La escasez se agrava por la demanda creciente de datos y por el aumento de las operaciones de aprendizaje por refuerzo.
Otro factor crítico que mencionó Tan es el consumo energético. Algunos países aún no cuentan con la capacidad de generar suficiente energía para alimentar los grandes centros de datos. Las limitaciones térmicas y la eficiencia en la conversión de energía también se han vuelto esenciales en el diseño de chips. En este sentido, el proceso de fabricación —conocido como foundry— no se limita a producir piezas, sino que constituye un servicio de confianza. Los clientes valoran aspectos como la tasa de producción, la densidad de defectos, el tiempo de ciclo y la fiabilidad. Estos factores son determinantes para mantener la escalabilidad del sistema de producción.
Para los inversores peruanos, este análisis ofrece una mirada más amplia sobre las inversiones en tecnología. Aunque el sector de semiconductores ha sido históricamente dominado por grandes empresas extranjeras, la evolución de la IA no es solo una cuestión de hardware de punta, sino de infraestructura que incluye energía, diseño, logística y eficiencia. El Perú, con su creciente interés en tecnologías digitales y su desarrollo en centros de datos regionales, puede ver en este panorama una oportunidad para avanzar en infraestructura crítica. Aunque los desafíos son globales, la comprensión de cómo se construyen las capas subyacentes al uso de IA permite a los inversionistas identificar riesgos y oportunidades que van más allá de los precios de acciones.