Según Gestión, la agroexportadora Inka’s Berries ha impulsado una expansión estratégica en sus operaciones logísticas mediante el lanzamiento de una planta de empaque y enfriamiento en el fundo Salvador, provincia de Ica. Esta instalación, que cubre 4.723 metros cuadrados de espacio de empaques, permite almacenar hasta 70 toneladas diarias en una zona climatizada de 2.125 metros cuadrados. La empresa destaca que el equipo instalado cumple con los estándares internacionales de inocuidad, asegurando que cada unidad de arándano cumpla con los rigurosos criterios de seguridad que exigen mercados como Estados Unidos, Europa y China.
La capacidad de procesar volúmenes elevados se enmarca en un plan de crecimiento que ya cuenta con cerca de 700 hectáreas sembradas al cierre de 2024, distribuidas entre Lambayeque, Huacho y Ica. Este área productiva se extenderá en 2025 con el añadido de 200 hectáreas, de las cuales 100 serán destinadas al reemplazo de variedades tradicionales como Biloxi y Matías. Las otras 100 pertenecerán a una nueva línea de cultivo, derivada de una variedad genética en desarrollo. Esta innovación se vincula a un acuerdo estratégico con Bloom Fresh, empresa española que posee el 66% del portfolio genético de Inka’s Berries.
La evolución de la cadena productiva no solo busca escalar volúmenes, sino también diversificar la base genética de sus cultivos. Esta estrategia permite mitigar riesgos asociados a las condiciones climáticas o a la dependencia de variedades antiguas, manteniendo la competitividad en mercados internacionales. El enfoque en tecnología avanzada y procesos eficientes responde a la necesidad de cumplir con estándares de calidad que exigen sectores como el de alimentos orgánicos y sostenibles, áreas en crecimiento en el mercado global.
Para el lector peruano, este movimiento refleja una transformación en el sector agroexportador, donde las empresas no solo se enfocan en producir, sino en gestionar eficientemente sus cadenas de valor. La inversión en infraestructura y en nuevas variedades genéticas demuestra un enfoque más robusto frente a los desafíos climáticos y de mercado. Aunque el arándano sigue siendo un producto con menor presencia en el mercado nacional, su crecimiento en exportaciones puede servir como ejemplo de cómo las iniciativas tecnológicas y sostenibles pueden impulsar a pequeñas y medianas empresas peruanas a posicionarse internacionalmente. En un contexto donde el sector agroalimentario enfrenta presiones por eficiencia y calidad, la experiencia de Inka’s Berries ofrece una vía viable para la modernización de la producción agropecuaria en el país.
