Según CNBC Markets, las declaraciones iniciales de beneficios de empleo en Estados Unidos descendieron a 194,000 para la semana que terminó el 17 de octubre, según el Departamento de Trabajo. Este dato representa una baja continua en el nivel de solicitudes de subsidios, que ha estado en una zona histórica desde finales de la década de 1960. El nivel más bajo registrado anteriormente fue de 189,000, reportado en la semana del 18 de julio. Aunque los índices se mantienen en niveles bajos, la media de las últimas doce semanas se sitúa en 212,000, mientras que el promedio móvil de cuatro semanas ha caído a 197,750.
El crecimiento de empleos en el sector no agrícola alcanzó apenas 29,000 en septiembre, y durante todo el año de 2026 ha registrado un promedio mensual de apenas 69,000 nuevos puestos. La tasa de desempleo subió a 4.2%, una cifra que se debe principalmente a un aumento en el porcentaje de personas que participan en el mercado laboral. Las despidos registrados en agosto disminuyeron en 61,000, según datos oficiales del 29 de septiembre. En los últimos doce meses, la tasa de despidos, expresada como porcentaje del total de trabajadores, se redujo a 1%, una baja de 0.2 puntos respecto al año anterior. Los anuncios de empleos mantuvieron un nivel estable, sin cambios significativos en el periodo analizado.
El análisis de Thomas Simons, economista jefe de Jefferies, destaca que a pesar de percepciones negativas en encuestas de confianza de consumidores, de noticias sobre reducciones laborales en diversas industrias y del impacto potencial de la inteligencia artificial en la contratación, los datos de solicitudes de empleo indican una estabilidad en el mercado laboral. Este panorama se presenta en la semana de referencia que el Departamento de Trabajo utiliza para calcular el crecimiento de empleos. El informe de empleos de septiembre será presentado en el mes próximo.
Para los peruanos, este escenario ofrece una reflexión clave sobre el comportamiento del mercado laboral en entornos de crecimiento moderado. Aunque los números estadounidenses no son directamente comparables con el contexto peruano, su evolución muestra que la estabilidad del empleo no depende únicamente de la demanda de trabajo, sino también de la participación de los trabajadores en el sistema. En Perú, donde el mercado laboral enfrenta desafíos estructurales como la informalidad y la baja movilidad laboral, estos datos pueden servir como referencia para evaluar la importancia de políticas públicas que fomenten la participación activa y la adaptación laboral. La estabilidad en el empleo, incluso ante señales de tensión, subraya la necesidad de mecanismos que permitan una respuesta proactiva ante cambios económicos, especialmente en contextos de inflación y crecimiento moderado. Así, los resultados de Estados Unidos iluminan la importancia de monitorear no solo los números, sino también las dinámicas de participación y acceso al mercado laboral.
