Segun Bloomberg Línea, el mercado estadounidense inició el martes con pérdidas, impulsadas por un aumento de la inflación que superó las proyecciones de los analistas. El índice de precios al consumidor (IPC) registró un incremento del 3,8% en abril respecto al mismo mes del año anterior, el mayor avance desde 2023. Este crecimiento mensual fue de 0,6%, mientras que la inflación subyacente, que descarta alimentos y energía, subió 0,4%, más allá de lo anticipado por el sector económico. La mayor parte del impulso provino de los precios de los combustibles, que aumentaron más de 5% en abril tras una suba de 21% en marzo, vinculada a tensiones geopolíticas en Irán y al bloqueo del Estrecho de Ormuz.
Los mercados respondieron con agilidad. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a dos años se mantuvieron en niveles elevados, similares a los registrados desde marzo. Los inversores reajustaron sus expectativas sobre las decisiones futuras de la Reserva Federal, que podría mantener las tasas de interés sin cambios durante el segundo semestre. Según Skyler Weinand, analista de Regan Capital, la inflación está nuevamente activa, principalmente por la presión persistente en los precios del petróleo. La firma anticipa que la Fed no baje sus tasas hasta el verano, lo que refuerza la idea de que el entorno monetario seguirá firme.
El mercado de petróleo continuó en alza, con el crudo Brent acercándose a 107 dólares por barril y el WTI superando los 101 dólares. Esta escalada se intensificó tras una declaración del presidente Donald Trump que cuestionó la posibilidad de un acuerdo de cesación de fuego entre Irán y Estados Unidos. La situación actual en el Estrecho de Ormuz, que ha registrado una paralización casi total del tránsito marítimo, mantiene la incertidumbre sobre el suministro global de crudo. Este escenario alimenta preocupaciones sobre un nuevo incremento inflacionario internacional.
Para los inversores peruanos, esta dinámica tiene implicaciones directas en el entorno de precios internacionales. Los combustibles, que afectan costos logísticos y transporte, pueden influir en la inflación doméstica. Además, las decisiones de la Reserva Federal en EE.UU. no solo impactan a Estados Unidos, sino que también influyen en el comportamiento de tasas de interés en otros países, incluyendo el Perú. Aunque el país no dependa directamente de los mercados estadounidenses, las fluctuaciones en el petróleo y la inflación global pueden traducirse en mayores costos de producción y transporte. Esto, a su vez, podría presionar al tipo de cambio y al costo de bienes importados. Por ello, mantener un enfoque vigilante sobre indicadores internacionales es clave para la toma de decisiones en inversiones y gestión de gastos.
