Según Gestión, el Índice de Precios al Consumidor de Lima Metropolitana experimentó un aumento del 0.29% en julio de 2026 respecto al mes anterior, con una variación acumulada desde enero hasta julio de 4.09%. La inflación anual, calculada entre agosto de 2025 y julio de 2026, se ubicó en 4.07%, cifra que supera la tasa de junio, que había sido de 4%. El jefe del Instituto Nacional de Estadística e Informática (Inei), Gaspar Morán Flores, detalló que el impulso de precios se concentró en productos de consumo diario, especialmente en alimentos. El precio de la carne de pollo y sus cortes, los huevos de gallina, y ciertas frutas como manzana, palta y uva, se elevaron notablemente. Asimismo, aumentaron los costos de hortalizas como ají amarillo escabeche, tomate, zapallo y choclo. Esta subida se contrarrestó parcialmente por caídas en el precio de pescados, papaya, mango, granadilla, plátano, papa blanca, color y amarilla, así como en azúcar.
El sector de transporte también registró una presión inflacionaria, impulsada por el incremento en pasajes interprovinciales, aéreos nacionales e internacionales, influenciados por la alta demanda durante las Fiestas Patrias. En restaurantes y hoteles, los precios de desayunos, menús, pollo broster, pizzas, bebidas calientes, gaseosas y cerveza se elevaron. En contraposición, en servicios como alojamiento, agua, electricidad y gas, se observó una reducción por ajustes en tarifas eléctricas y del gas doméstico, efectuadas en el pliego de tarifas del 4 de julio.
Los sectores con mayores incrementos en julio fueron alimentos y bebidas no alcohólicas (0.67%), muebles y artículos del hogar (0.44%), comunicaciones (0.25%), bienes y servicios diversos (0.24%), recreación y cultura (0.22%), prendas de vestir y calzado (0.21%), transporte (0.20%), restaurantes y hoteles (0.18%), salud (0.17%) y bebidas alcohólicas, tabaco y estupefacientes (0.08%). En cambio, en la división de servicios de servicios básicos como agua y energía, se detectaron bajadas en precios.
Para los peruanos, este panorama evidencia una presión inflacionaria que afecta directamente el bolsillo familiar, especialmente en alimentos y servicios cotidianos. Las familias deben estar atentas a los cambios en precios de productos clave, como la carne, frutas y electricidad. La estabilidad de tarifas en servicios esencial como agua y energía puede mitigar el impacto general de la inflación. Aunque los aumentos en transporte y restaurantes son temporales y vinculados a eventos especiales, su efecto se siente en el consumo diario. Por ello, el seguimiento de estos indicadores permite a los hogares planificar mejor sus gastos y evaluar estrategias de ahorro.
