Según Bloomberg Línea, el mercado estadounidense registró una caída en acciones y bonos este miércoles, tras el informe de inflación de septiembre que superó las proyecciones del sector. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió 0,6% mensual y 3,7% anual, frente al 3,6% esperado, mientras la inflación subyacente, sin alimentos ni energía, avanzó 0,3% mensual y 2,6% anual, también por encima de las estimaciones. Este incremento se concentra principalmente en el sector energético, donde la gasolina subió 9,1% mensual, los vehículos usados aumentaron 0,7% y los servicios médicos crecieron 0,3%. De forma contraria, los alimentos en supermercados mostraron una leve disminución.
El escenario de precios también afectó al sector tecnológico, donde los precios anuales de programas informáticos y accesorios se elevaron un récord de 28,4%, y los productos como computadoras, periféricos y asistentes domésticos inteligentes crecieron 9,7%, cifras que representan niveles históricos. Este alza refuerza las perspectivas de que la Reserva Federal mantendrá una política de tasas más restrictiva, con operadores que ahora anticipan un aumento de tasas en octubre y que descontarían tres incrementos hasta finales de 2027. El rendimiento de los bonos del Tesoro a dos años subió 13 puntos básicos, alcanzando el 4,92%.
A nivel bursátil, el S&P 500 perdió 0,40% y registró su tercera jornada consecutiva de caídas, mientras el Dow Jones Industrial avanzó 0,15% y el Nasdaq Composite cedió 0,59%. El fortalecimiento del dólar refleja una mayor demanda de activos de riesgo bajo, en medio de incertidumbre geopolítica derivada del conflicto en Medio Oriente. Michelle Bowman, vicepresidenta de Supervisión de la Fed, señaló que no hay presión inmediata para ajustar las tasas, aunque las señales de inflación persisten.
Para inversionistas peruanos, esta dinámica ofrece una advertencia clave: aunque los mercados internacionales están reaccionando a señales de inflación en Estados Unidos, el poder adquisitivo de los salarios en el país ha disminuido por sexto mes consecutivo, lo que indica una presión creciente sobre el consumo. Si bien el entorno estadounidense influye en la volatilidad global, el caso peruano debe evaluarse en función de su propia evolución de precios, salarios y políticas monetarias. El escenario actual no sugiere una inmediata escalada de tasas en el Banco Central de Reserva del Perú, pero sí resalta la necesidad de monitorear indicadores clave como el IPC y el nivel de ingresos reales, especialmente en contextos de alta volatilidad internacional.
