Según Bloomberg Línea, el mercado estadounidense cerró en positivo el viernes, con el S&P 500 finalizando una secuencia de cuatro días de caídas. El índice avanzó 0,86%, mientras el Dow Jones Industrial registró una ganancia de 0,98% y el Nasdaq sumó 0,96%. Esta recuperación ocurrió tras una semana marcada por oscilaciones significativas, impulsadas por el repunte del precio del petróleo, el ascenso en los rendimientos de los bonos y la incertidumbre sobre la política monetaria de la Reserva Federal. El dato clave que influyó en la dirección del mercado fue el IPC subyacente, que excluye alimentos y energía. En agosto, este indicador creció 0,3% respecto al mes anterior, superando las proyecciones. En comparación anual, el aumento fue de 2,4%. Este resultado intensificó las expectativas de que la Fed realice un ajuste monetario en su reunión del 15 y 16 de septiembre. El mercado asigna una probabilidad de casi 90% a un alza de tasas en esa sesión, y ha eliminado cualquier posibilidad de dos incrementos antes del cierre del año.
Diane Swonk, economista principal de KPMG, señaló que el dato reafirma la tendencia hacia una política monetaria más restrictiva. "La pregunta actual ya no es si habrá ajuste", afirmó, "sino cuánto debe subir la tasa para frenar la inflación". Esta afirmación pone mayor presión sobre el jefe de la Fed, Kevin Warsh, quien en agosto había advertido que el banco central enfrentaría desafíos si no recibía nuevas señales de que la inflación se acercaba al objetivo del 2%. Varias instituciones financieras revisaron sus pronósticos tras el lanzamiento del informe. Los analistas de TD Bank y JPMorgan Chase ahora anticipan un incremento de tasas, mientras que Evercore ISI considera que el ajuste "ahora parece encaminado". Kathy Bostjancic, directora de investigación de Nationwide, subrayó que el dato refuerza la necesidad de una respuesta inmediata por parte de la autoridad monetaria.
Para los inversores peruanos, este escenario implica una mayor volatilidad en los mercados globales. Si las tasas de interés en Estados Unidos suben, es probable que se refleje en los costos de financiamiento de activos extranjeros, lo que podría afectar la rentabilidad de inversiones en bonos o acciones de mercado internacional. Aunque el petróleo mostró una corrección, su impacto en la inflación global persiste. En un contexto donde los precios de bienes y servicios se mantienen elevados, los países latinoamericanos, incluido el Perú, deben evaluar con atención cómo las políticas de la Fed influyen en su entorno financiero. El comportamiento de los mercados estadounidenses no solo refleja la situación interna, sino que también actúa como un indicador clave para el comportamiento de capitales en América Latina. Por ello, los inversores locales deben monitorear con precisión las decisiones de la Reserva Federal y su relación con el entorno regional.
