Segun CNBC Markets, las grandes empresas automotrices de Estados Unidos han eliminado más de 20,000 puestos laborales de empleos salariales, lo que representa el 19% de su fuerza laboral combinada en sus picos de contratación durante esta década. Este proceso se ha acelerado con la integración de tecnologías como vehículos software definidos, automóviles eléctricos y, en especial, la inteligencia artificial. En un evento del Festival de Ideas de Aspen en julio, el director ejecutivo de Ford, Jim Farley, afirmó que la inteligencia artificial podría reemplazar literalmente la mitad de los trabajadores de oficina en el país. Aunque las razones varían entre cada empresa, el cambio tecnológico en el sector automotriz es el principal motor de estas reducciones.
General Motors lideró esta tendencia, reduciendo en aproximadamente 11,000 puestos su personal salarial entre 2022 y 2023. Antes de esa etapa, el grupo había crecido desde 48,000 empleados de oficina en 2020 hasta 58,000 en 2022. Ford, por su parte, ha reducido su plantel de trabajadores salariales en unos 5,300, pasando de 30,700 en 2022 a niveles más bajos en 2023. Stellantis también ha registrado una contracción, descendiendo de 15,000 a unos 11,000 empleados en el mismo periodo. En conjunto, el pico de empleos de oficina en los tres principales fabricantes se registró en 2022 con unos 102,000 puestos. A fines de 2023, esta cifra había caído un 13%, hasta 88,700 trabajadores.
La especial vulnerabilidad de ciertos puestos se ha destacado en estudios del mercado de datos laborales. El economista Gad Levanon, del instituto Burning Glass, señala que las funciones más expuestas a la automatización son las administrativas y repetitivas, como tareas de contabilidad o programación. Estas actividades, que antes dependían de personal humano, ahora pueden ser gestionadas por algoritmos y sistemas de inteligencia artificial. El impacto no es uniforme, pero sí se percibe en sectores que han invertido fuertemente en tecnología.
Para los peruanos, este escenario plantea una reflexión sobre la transformación digital en el empleo. Aunque el sector automotriz es distinto al de nuestro país, el crecimiento de tecnologías digitales está afectando a múltiples industrias. En Perú, donde el crecimiento del sector productivo se basa en servicios y manufactura, es clave entender que la innovación no solo impulsa productividad, sino que también reconfigura los roles laborales. Los profesionales que dominan habilidades técnicas, como análisis de datos o programación, tienen mayores posibilidades de mantener su empleabilidad. Por ello, el desarrollo de competencias digitales debe ser una prioridad para estudiantes y trabajadores en formación. La evolución tecnológica no es un riesgo, sino una oportunidad para redefinir cómo se trabaja y se aprende.
