Segun Forbes Business, el influencer Pérez Hilton fue hospitalizado durante una noche tras un incidente registrado en una transmisión en vivo de TikTok, según autoridades del condado de Miami-Dade. El evento ocurrió el martes, cuando el usuario, cuyo nombre real es Mario Lavandeira, mostró en una sesión en directo signos de lesión física, con el cuerpo cubierto de sangre, mientras seguidores en los comentarios lo instaban a detenerse. Las autoridades confirmaron que al momento del incidente, Hilton se encontraba solo en el interior de su vivienda, y que se contactó con familiares presentes en el lugar para verificar su estado. En ese contexto, el equipo de policía aplicó medidas de de-escalación, priorizando crear espacios de distancia y tiempo para que se establezca comunicación segura, una estrategia común en crisis de salud mental.
Las unidades del sheriff y un vehículo de bomberos fueron observados frente a una vivienda en el barrio de Westchester, ubicado en Miami-Dade. Vecinos confirmaron que esa propiedad corresponde al domicilio de Hilton. A través de una publicación en Instagram, Dante Rusciolelli y Rebekah Kochan, los cofundadores de Golden Artists Entertainment —la agencia que representa al influencer— declararon que están al tanto de contenidos circulando en redes que involucran a su cliente, pero indicaron que no han podido establecer contacto directo con él, a pesar de los esfuerzos continuos. No se ha dado ninguna declaración oficial por parte de Hilton sobre el incidente, y sus representantes han expresado que no comentarán más hasta que tengan información adicional, reiterando el respeto por su privacidad.
El caso se sitúa en un contexto más amplio de salud mental en figuras públicas. Aunque no se han revelado detalles sobre su condición actual tras el ingreso hospitalario, es relevante recordar que Hilton ya fue hospitalizado en marzo del año pasado por sepsis, tras una cirugía de emergencia. En ese momento, declaró haber tenido la gripe y no haber tomado sus medicamentos según las indicaciones, lo que según él desencadenó la infección. Esta historia, combinada con el incidente de este mes, pone de manifiesto cómo factores como el manejo de salud, el aislamiento digital y el estrés constante en redes pueden afectar la estabilidad emocional de personas que viven en el centro de la atención pública.
Para los lectores peruanos, este caso es un recordatorio de que las figuras de influencia, aunque sean visibles y accesibles, también enfrentan desafíos internos que no siempre se comunican. En un entorno donde el contenido digital se genera constantemente, es vital reconocer que la salud mental no es un aspecto secundario, sino una dimensión que requiere atención, apoyo y, sobre todo, respeto. Los peruanos, al seguir figuras públicas que moldean su consumo de información, deben reflexionar sobre cómo su propia relación con las redes puede influir en su bienestar emocional.
