Segun Bloomberg Línea, Guyana se posicionará entre las 25 economías más agradables del mundo en 2030 por ingresos per cápita, tras una expansión sostenida impulsada por el sector petrolero. Este cambio se fundamenta en un análisis de Bloomberg Economics, elaborado por Jimena Zúñiga y Álex Tanzi, que indica que la nación, actualmente en el puesto 36, logrará superar el nivel de ingresos de España y acercarse al de Francia. El PIB per cápita de Guyana se elevará de los US$32.330 actuales a US$50.790 en 2030, lo que representa un incremento de casi 60%. Este avance la coloca por encima de Kuwait, que cuenta con un ingreso per cápita de US$32.440, y la sitúa en una categoría de alto nivel de desarrollo económico global.
La transformación se ha acelerado desde el descubrimiento de reservas petrolíferas por ExxonMobil en 2015, evento que marcó el inicio de una nueva etapa para la economía de Guyana. Desde entonces, el país ha experimentado una rápida expansión, con una tasa de crecimiento del 43,6% en 2024, según el informe más reciente de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). Para 2025, se proyecta un crecimiento del PIB del 10,3%, y en 2026, este valor se elevará al 23%, debido a las inversiones en infraestructura petrolera. Este impulso ha reforzado la visión de Guyana como una de las nuevas potencias energéticas de América Latina, comparable al caso de Kuwait en el escenario regional.
El crecimiento petrolero no solo ha reactivado el mercado interno, sino que también ha generado nuevas oportunidades de inversión y empleo. El país ha reafirmado su posición frente a otros actores regionales, especialmente en el contexto del Esequibo, zona rica en recursos naturales que ha sido objeto de tensión geopolítica entre Guyana y Venezuela. Aunque el gobierno de Nicolás Maduro reclama la soberanía de esa región, el potencial económico de Guyana sigue creciendo sin perderse en el escenario internacional.
Para los habitantes de Perú, este escenario ofrece una mirada útil sobre el poder de los recursos naturales en el desarrollo económico. Aunque el Perú no cuenta con reservas petroleras de este tamaño, su experiencia en minería y energía muestra que los factores clave —como la inversión, la gestión institucional y el acceso a mercados— son decisivos. El caso de Guyana ilustra que el desarrollo sostenido no depende únicamente de la geografía, sino de cómo se gestionan los recursos y se convierten en impulso para el crecimiento. Este ejemplo puede servir como referencia para evaluar las estrategias de inversión en sectores clave que, aunque no sean petróleos, sí pueden impulsar el crecimiento de economías emergentes en América Latina.
