Según Gestión, el grupo Inca está posicionando su expansión estratégica en 2026, con foco en el segmento de retail y gastronomía a través de Pachamama Gourmet y en el turismo hotelero por medio de Colca Lodge. El holding gastronómico, que integra marcas como Ekeko, La Catalina, Calletano y Tristán, registró un aumento del 15% en ventas durante el primer semestre del año, con proyección de un crecimiento anual de 20%, destacando diciembre como uno de sus meses más dinámicos. Paralelamente, el hotel Colca, ubicado a tres horas de Arequipa, anticipa un crecimiento de 16% en ingresos. A pesar de la incertidumbre política tras las elecciones, Renzo Morante, gerente general, señaló que el ambiente se ha estabilizado tras la primera vuelta.
El principal desafío operativo del hotel reside en el tipo de cambio, ya que 80% de sus ingresos se generan en dólares, mientras que el 95% de sus gastos se pagan en soles. Esta disparidad afecta directamente la rentabilidad final. Además, los costos operativos han aumentado por el alza de combustibles e insumos, especialmente en el transporte de abastecimiento. El costo de un viaje de camioneta pasó de S/150 a S/200, cifra que se multiplica por la cantidad de productos necesarios para mantener el servicio. Las condiciones climáticas en Arequipa tuvieron un impacto limitado en los restaurantes, ya que coincidieron con la temporada baja. En el caso del hotel, sin embargo, los cortes de vuelos en el aeropuerto durante 15 días generaron una disminución en el flujo de turistas extranjeros, cuya presencia representa el 80% del público objetivo.
Para el lector peruano, este escenario refleja una realidad económica donde el turismo, especialmente el turismo de alta gama y gastronómico, es un motor clave para la economía regional. Las empresas que operan en zonas turísticas como Arequipa deben gestionar con precisión el riesgo cambiario, la logística de suministros y la sensibilidad del mercado internacional. El crecimiento de Pachamama Gourmet no solo representa una expansión de marcas, sino también una estrategia para diversificar ingresos y fortalecer la presencia del grupo en el mercado local. Aunque los resultados financieros se mantienen prometedores, el éxito dependerá de la capacidad de los operadores para equilibrar ingresos en divisas con costos en soles, así como de la estabilidad en las rutas aéreas que conectan Lima con el sur del país. La continuidad de este modelo podría convertirse en una referencia para otros sectores en expansión en el Perú.
