Segun CNBC Markets, una embarcación en aguas cercanas a Omán reportó ser impactada por un objeto sin identificar durante la noche del 25 de julio de 2026, lo que causó daños en su compartimiento de máquinas. El Centro de Operaciones Marítimas del Reino Unido (UKMTO), apoyado por la Armada británica, confirmó el incidente a unos 11 millas náuticas al noreste de Omán. Aunque el barco no está bajo control inmediato, las autoridades regionales han sido notificadas y no se han registrado víctimas ni impactos ambientales. Un segundo buque en las proximidades también describió un gran salpicado y una explosión cercana, indicando una situación de alta tensión en el sector marítimo del Golfo de Omán.
Además, Kuwait informó que sus sistemas de defensa aérea enfrentaron ataques con drones provenientes de Irán. Este desarrollo ocurre en medio de un aumento constante en los precios de los combustibles, impulsado por la inestabilidad en las rutas de transporte de petróleo. El paso del cruce por el estrecho de Hormuz, que antes transportaba aproximadamente un quinto de las exportaciones globales de petróleo, se vuelve cada vez más incierto. Aunque una pausa temporal en las hostilidades se había anunciado tras un acuerdo de entendimiento entre Estados Unidos e Irán el 17 de junio, las posturas de ambos lados han permanecido inmutables en cuestiones clave, como el programa nuclear iraní y el control sobre el paso del estrecho.
Durante la semana pasada, Estados Unidos llevó a cabo una serie intensa de ataques contra objetivos del Cuerpo de Guerra Revolucionario Islámico, alcanzando decenas de puntos estratégicos. En respuesta, Irán lanzó ataques a instalaciones militares estadounidenses en Kuwait y en Bahrain. Más recientemente, Egipto informó que un dron atacó dos embarcaciones en su puerto de Damietta, provocando incendios. Aunque nadie ha declarado responsabilidad, este evento representa el primer ataque directo sobre territorio egipcio desde el inicio de la crisis y evidencia una expansión del conflicto hacia zonas más allá del Golfo Pérsico.
Para los inversores peruanos, este escenario plantea un riesgo creciente en el flujo de productos energéticos que sustentan el comercio internacional. Aunque el Perú no es un país directamente afectado, las fluctuaciones en el precio del petróleo y las interrupciones en rutas de transporte pueden influir en los costos de producción, logística y transporte de bienes. La estabilidad de las cadenas de suministro energéticas afecta directamente a sectores como el transporte, la manufactura y el comercio exterior. Por ello, es clave mantener una visión estratégica de los mercados globales, especialmente en momentos donde las tensiones geopolíticas se vuelven más agudas.
