Segun Forbes Business, el tercer curso diseñado por Tiger Woods en la comunidad de Diamante Cabo San Lucas, en el sur de Baja California, estará listo durante el primer trimestre de 2027. Este espacio, conocido como el Legacy Course, será el corazón de un nuevo club privado exclusivo que limita su acceso a apenas 250 familias. Aunque actualmente se encuentra en fase de siembra de césped, el curso ya define el núcleo de una de las ofertas inmobiliarias más prestigiosas de la región: el Legacy Club. Este complejo ofrece viviendas personalizadas, villas completas y condominios, con precios mínimos de 2 millones de dólares. La primera casa terminada pertenece a Woods, y solo cuatro de los catorce edificios previstos en la colección de Founder Estates aún no han sido concluidos.
La creación del Legacy Course, concebido como “un oasis en el desierto”, ha evolucionado significativamente desde su inicio. El proyecto incluye una extensa red de trabajos de excavación, diseño de paisajes y sistemas hidrológicos, que se posicionan como los más amplios de entre los aproximadamente 250 cursos de golf en México. El sistema de agua, que supera los 7 millones de dólares, integra cinco lagos distribuidos por el recorrido, conectados mediante corrientes que atraviesan el terreno y se interrumpen con cascadas y cascadas naturales. Además, se ha diseñado una duna artificial que rodea casi toda la propiedad, funcionando como una barrera física que convierte el área en un santuario privado y aislado.
Ken Jowdy, fundador y director ejecutivo de Diamante Cabo San Lucas y Legacy Properties LLC, afirmó que la combinación de un curso diseñado por Tiger Woods y una membresía limitada genera una experiencia de golf altamente personalizada. “En ningún lugar de América del Norte un miembro puede jugar un curso que forma parte del top 100 del mundo, ver a profesionales de la PGA Tour competir en sus propios terrenos y todo ello dentro de una comunidad residencial frente al océano”, señaló. Este modelo, que prioriza exclusividad y calidad, busca ofrecer una experiencia de alto valor, aunque fuera de alcance para la mayoría de los compradores.
Para los peruanos, este tipo de desarrollo representa una mirada distante, pero valiosa, sobre las tendencias del mercado inmobiliario global. Aunque el precio inicial de los inmuebles supera los 2 millones de dólares, el enfoque en experiencias únicas y exclusivas puede inspirar a inversores que buscan no solo propiedades, sino también activos que generen valor emocional y de marca. En un contexto donde el acceso a bienes de alto prestigio es limitado, entender cómo se construyen estos modelos puede ayudar a evaluar el potencial de inversiones en bienes raíces de alto valor, especialmente cuando se combinan con figuras reconocidas y experiencias diferenciadas.
