Segun Gestión, el Ministerio de Trabajo evalúa la implementación de una norma específica que permita a las empresas suspender completamente sus actividades laborales en respuesta a los efectos del fenómeno climático El Niño. Esta medida, que ya está prevista en la legislación laboral, se aplicaría en contextos donde se registren intensas lluvias y huaicos, fenómenos que afectan ampliamente regiones del Perú. En dicha situación, las operaciones empresariales se detienen total, sin que los empleados realicen tareas ni reciban remuneraciones. La suspensión perfecta implica que el contrato de trabajo se detiene en su totalidad, tanto en el cumplimiento de funciones como en el pago de salarios. De esta forma, el trabajador no está obligado a laborar, y el empleador tampoco debe abonar compensaciones, ya que no se realizan servicios. Este tipo de suspensión no cuenta como periodo para el cálculo de beneficios como gratificaciones o la Compensación por Tiempo de Servicios (CTS), lo que significa que los empleados no accederán a esas prestaciones durante el lapso.
El abogado laboralista Tino Vargas, de Compliance Laboral, explicó que esta medida, aunque ya está contemplada en la Ley de Productividad y Competitividad Laboral, requiere una regulación específica para situaciones climáticas extremas. En ese sentido, se argumenta que emitir un decreto directo, como ocurrió durante la pandemia de Covid, permite establecer criterios claros y procedimientos rápidos. Así, la autoridad no dependería de una valoración discrecional para determinar si una situación cumple con la condición de fuerza mayor. El decreto del 2020 ya implementó una medida similar, aunque temporal, y su reactivación en el contexto actual del El Niño podría garantizar mayor protección para las empresas y los trabajadores. Además, la norma debería incluir mecanismos para verificar la afectación real y validar la suspensión ante autoridades competentes.
Para los trabajadores peruanos, esta propuesta representa una oportunidad para proteger sus condiciones laborales en situaciones imprevisibles. Si se aprueba, las empresas podrán justificar la paralización de sus operaciones sin asumir responsabilidades financieras innecesarias, mientras se evita que los empleados sean expuestos a riesgos por condiciones climáticas. Sin embargo, es crucial que el proceso esté regulado para evitar abusos y que todos los sectores, especialmente los más vulnerables, tengan acceso a una interpretación justa y transparente de las normas. El Perú, al enfrentar fenómenos climáticos cada vez más intensos, debe fortalecer sus marcos legales para equilibrar estabilidad empresarial y derechos laborales.
