Segun Forbes Business, Lady Gaga avanza en su camino hacia lograr el EGOT, conjunto de premios que reúne los cuatro mayores honores del entretenimiento: Emmy, Grammy, Oscar y Tony. La artista ya ha recibido 16 Grammys de 45 nominaciones, un Oscar y un Emmy, obtenido en la ceremonia de los Emmys de Deportes. Este año, su trayectoria se amplía con una nueva candidatura al Emmy en la categoría de Mejor Música Original y Letras, por el tema "The Dead Dance". La canción, escrita en conjunto con otros autores, fue lanzada el 3 de septiembre de 2025, dentro del periodo de elegibilidad para los próximos Grammy Awards, que termina en septiembre de 2026.
El tema no logró posicionarse en el Top 40 de la Billboard Hot 100, alcanzando solo el puesto 40, pero sí se consolidó como una de las principales canciones en las listas de Adult Pop Airplay y Hot Dance/Pop Songs, donde llegó al top 10. Aunque no fue un éxito comercial masivo, su reconocimiento en los Emmys y su desempeño en indicadores clave de audiencia sugieren que ha capturado atención en el sector musical. La posibilidad de que "The Dead Dance" compita en los Grammy se vuelve real, ya que los criterios de elegibilidad están cumplidos y los jurados han mostrado interés por la obra.
En cuanto a las categorías, el tema podría presentarse en Best Pop Solo Performance o en Best Dance Pop Recording. Esta última fue creada recientemente por la Recording Academy y ya ha sido ganada por Gaga en pasadas ediciones. En 2019, su canción "Joanne (Where Do You Think You’re Goin’?)" se posicionó como ganadora frente a artistas como Beck y Camila Cabello. Dado que el tema combina elementos de pop y de baile, su inserción en una categoría de baile es plausible, aunque también podría ser considerado como un referente del pop clásico.
Para los lectores peruanos, este caso ilustra cómo el éxito en el mercado musical no siempre se mide por el volumen de ventas o el posicionamiento en las listas de Billboard. La audiencia y el reconocimiento institucional pueden ser factores decisivos. En un contexto donde las industrias culturales y artísticas en el Perú siguen desarrollándose, la historia de Lady Gaga ofrece una lección: el valor de una obra no depende solo de su desempeño comercial, sino también de su aceptación en los circuitos de juicio profesional. Aunque los premios internacionales no reflejan directamente el mercado local, su existencia demuestra que el talento puede ser reconocido a nivel global, independientemente de las fronteras geográficas.
Este proceso también resalta la importancia de la diversidad en las categorías musicales, especialmente en géneros que aún no han sido completamente valorados en las instituciones del entretenimiento. Para artistas del Perú, que enfrentan desafíos en la visibilidad internacional, el ejemplo de Gaga puede servir como inspiración para seguir creando obras que no solo se escuchen, sino que también sean evaluadas por criterios académicos y artísticos.
