Segun arXiv q-fin, el diseño de futuros perpetuos en activos reales, como acciones, presenta una contradicción fundamental al tratar el pago de dividendos. Aunque estos instrumentos operan de forma continua, su valor se ajusta a precios que excluyen el pago de dividendos. En este escenario, un contrato de futuros basado en una acción que se ajusta al precio ex-dividendo no recibe el beneficio del dividendo, ni lo refleja en su estructura de financiamiento. Los mercados actuales emplean un modelo de financiamiento derivado de la diferencia entre el precio de mercado y el precio de spot (e_t = P_t - S_t), en lugar de un objetivo de rentabilidad establecido. Este enfoque, aunque funcional para activos sin dividendos, falla al intentar replicar los flujos de efectivo reales que perciben los accionistas cuando entran o salen del mercado en momentos arbitrarios.
La investigación demuestra que el financiamiento en estos productos cumple dos funciones distintas: controlar la base de precios y garantizar la liquidación de transacciones. En activos como las acciones, estas funciones se separan, lo que impide que el modelo de financiamiento funcione como un reflejo fiel de los flujos de efectivo reales. Se ha derivado una identidad que define el financiamiento justo, y se ha establecido que la equidad en el momento de cierre debe ser evaluada como una condición óptima de detención. Además, se ha demostrado que el precio de la base no es suficiente para representar el objetivo de financiamiento justo en todos los escenarios, especialmente cuando se presentan pagos de dividendos.
Desde una perspectiva teórica, el problema se profundiza en el ámbito de la medida matemática: un dividendo predecible se convierte en un evento atómico, es decir, un cambio discreto que no puede ser replicado por una trayectoria continua. Esto implica que cualquier camino de financiamiento que sea absolutamente continuo no puede imitar el efecto de un pago de dividendo en intervalos de posesión, incluso en límites débiles. Por lo tanto, para mantener la justicia en el sistema, el financiamiento debe reconocer el dividendo como un evento atómico, y asignarle una compensación directa — una "crédito de evento". Los datos recopilados por las plataformas nacionales confirman esta dinámica: en cada fecha de pago de dividendos, una plataforma local registra un componente discreto de financiamiento igual a -D/(Mark - D), mientras que una plataforma estándar, basada en índices de premio, no lo hace. Así, el dividendo se transfiere entre mercados, siendo gestionado por el sistema nativo sin intervención externa.
Para los inversores peruanos, esta evidencia subraya que las estructuras de futuros en activos reales no son neutrales en términos de flujo de efectivo. Si se invierten en instrumentos que no reflejan los pagos reales de dividendos, se corre el riesgo de perder beneficios que podrían haberse capturado en el momento adecuado. Es clave que los inversores evalúen cuidadosamente el modelo de financiamiento de un producto, especialmente cuando se trata de activos como acciones, que ofrecen retornos no solo en crecimiento, sino en pagos periódicos. La comprensión de estos mecanismos teóricos ayuda a tomar decisiones más informadas, evitando la suposición de que todos los futuros perpetuos son equivalentes en su rendimiento.