Según Gestión, FlixBus ha iniciado operaciones en el Perú con dos autobuses en la línea Lima-Chimbote-Trujillo, bajo gestión de Pominpro (Polo Minería y Proyectos S.A.C.), miembro del Grupo Polo. La iniciativa se basa en una alianza estratégica donde el operador local aporta los vehículos, personal y autorización para ejecutar la ruta, mientras FlixBus entrega tecnología y procesos de gestión probados en más de 40 países. Este modelo de cooperación busca equilibrar la inversión necesaria para lanzar una ruta, sin requerir una asignación inicial de recursos por parte de la empresa alemana. La compañía ya ha atendido a más de 500 millones de pasajeros en América Latina, y Perú ocupa el cuarto lugar en su matriz de mercados en el continente, tras Chile, México y Brasil. Aunque no ha establecido cifras concretas sobre el número de unidades, pasajeros o ingresos que esperará alcanzar en su primer año, el enfoque sigue siendo la consolidación de la ruta inicial. Pablo Pastega, representante de FlixBus en Iberia y Sudamérica, señaló que el crecimiento será gradual, priorizando la estabilidad del servicio antes de ampliar la oferta. La empresa no ha anunciado una meta específica de expansión, pero mencionó que futuras rutas podrían surgir en los próximos meses, dependiendo de la demanda y del desempeño de la operación actual.
Para los usuarios peruanos, esta entrada de FlixBus representa una alternativa viable en el transporte interprovincial, especialmente para aquellos que buscan opciones más eficientes y con menor costo que los servicios tradicionales. La ruta que conecta Lima con Chimbote y Trujillo abarca una demanda real, ya que atiende zonas rurales y de montaña que hasta ahora han sido menos cubiertas por servicios de transporte masivos. La colaboración con Pominpro, empresa consolidada en el sector de minería y transporte, también añade credibilidad al modelo, ya que implica un conocimiento local profundo. Sin embargo, es clave que el servicio se mantenga sostenible, con precios accesibles y operaciones seguras, para que realmente se convierta en una solución viable. El hecho de que FlixBus no haya definido aún una meta de crecimiento sugiere una estrategia cautelosa, orientada a evaluar el comportamiento del mercado antes de escalar. Esto puede ser un aviso para los usuarios: aunque el servicio está en sus primeros pasos, su éxito dependerá en gran medida de la experiencia real de los pasajeros y de la capacidad de adaptación al entorno peruano.
