Según Gestión, el ecosistema de fintech en Perú ha registrado una expansión notable, con 318 empresas integradas al sistema a octubre del año en curso. Este dato proviene del Mapa Fintech Perú 2026, desarrollado por Legal Paradox en colaboración con Damma Legal Advisors. Los sectores más representados son el de préstamos, con 61 empresas, seguido por pagos y remesas, con 57, y la infraestructura tecnológica para bancos y fintech, con 45. Esta distribución refleja una movilización clara hacia servicios más interconectados, donde las plataformas ya no operan como sistemas aislados, sino como entidades multifuncionales.
Javier Salinas, presidente de la Asociación Fintech del Perú, señala que el ingreso de empresas extranjeras ha sido un pilar clave en la transformación del sector. Casi la mitad de las fintech que funcionan en el país provienen de fuera del país, y más del 60% de las solicitudes recibidas por su asociación este año provienen de compañías internacionales. Este fenómeno no solo amplía la oferta, sino que también impulsa estándares de operación, seguridad y eficiencia que pueden ser adoptados por el mercado local.
Álvaro Castro, experto de Damma Legal Advisors, destaca que el crecimiento no se limita a la creación de nuevas empresas, sino también a la diversificación de productos dentro de las plataformas existentes. El estudio revela un aumento en el número de actores, además de un avance en categorías emergentes: open finance, con nueve empresas; proptech, con siete; y crowdfunding, con siete. Estas áreas representan una evolución hacia modelos más abiertos y accesibles, donde los usuarios pueden acceder a servicios más personalizados y dinámicos.
La convergencia entre pagos y préstamos se ha convertido en una tendencia dominante. Las billeteras digitales, por ejemplo, ya no solo sirven para transacciones cotidianas, sino que incorporan también productos de crédito y otras funciones financieras. Este modelo permite a los usuarios gestionar múltiples servicios desde una sola interfaz, utilizando datos personales de forma responsable y segura. Según Castro, el futuro no será simplemente ofrecer múltiples productos aislados, sino integrarlos de forma fluida dentro de un mismo ecosistema.
Para el lector peruano, esto significa una mayor accesibilidad a servicios financieros, especialmente para quienes no han podido acceder fácilmente a créditos o cuentas bancarias tradicionales. Las plataformas digitales ofrecen soluciones más rápidas y personalizadas, con menores barreras de entrada. Sin embargo, también implica la necesidad de mayor alfabetización financiera para aprovechar plenamente estas herramientas y proteger su información. El crecimiento de fintech no solo cambia la forma de operar, sino que redefine cómo interactuamos con el sistema financiero en nuestro día a día.
