Según Bloomberg Línea, un informe de Goldman Sachs Research destaca que los mercados privados estarán cada vez más presentes en el financiamiento de centros de datos dedicados a inteligencia artificial. El estudio señala que los hiperescaladores planean invertir más de 5 billones de dólares en IA y infraestructura tecnológica hasta 2030. Esta proyección implica que las limitaciones en los mercados públicos de deuda podrían convertirse en un obstáculo creciente, especialmente al crecer la participación de deuda corporativa en índices de bonos de alto seguimiento. En este escenario, los inversores podrían ajustar sus estrategias, reduciendo la exposición a emisores concentrados y priorizando alternativas más diversificadas.
La investigación advierte que el crecimiento de los centros de datos no se limita a inversiones públicas, sino que se alimenta directamente del auge de los fondos privados en infraestructura. En 2025, estos fondos alcanzaron un récord de 221.000 millones de dólares en captación, con un tamaño promedio de 1.800 millones. Esto evidencia una consolidación del sector privado como motor de inversión en activos físicos, como centros de datos y bienes inmuebles. Según Amanda Lynam, estratega jefe de crédito de Goldman Sachs, las categorías de “activos reales” —como infraestructura privada— deberán asumir un papel más destacado en los próximos años. El informe concluye que el financiamiento global para estos proyectos dependerá de una mezcla de fuentes, mercados y monedas, lo que exige una diversificación estratégica en los portafolios de inversión.
Para el lector peruano, este panorama presenta una oportunidad clave. Aunque el país aún no cuenta con una infraestructura de centros de datos a escala global, el crecimiento de la IA en sectores como salud, educación y logística exige una inversión adecuada en tecnología. Las iniciativas privadas, como fondos de infraestructura o cooperativas tecnológicas, podrían abrir espacios para que empresas locales y pymes accedan a capital sin depender exclusivamente de financiamiento estatal. Además, el aumento de fondos privados en activos reales puede inspirar modelos de inversión más sostenibles y adaptados a contextos locales, reduciendo riesgos de concentración y mejorando la resiliencia de los proyectos tecnológicos. En un entorno donde el acceso a la tecnología es un factor crítico para el desarrollo económico, el rol del financiamiento privado no solo es relevante, sino esencial para construir una base digital robusta y accesible en el futuro.
