Según Gestión, el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) otorgó la aprobación definitiva para que Fibra Prime adquiera el Parque Logístico Lima Sur, propiedad de Logistic Properties of the Americas (LPA). El activo, ubicado en la zona de Lurín, tiene una extensión de alrededor de 1.3 millones de pies cuadrados y será transferido por un monto de 145 millones de dólares. Este trámite concluye la última barrera regulatoria que impedía cerrar el acuerdo, anunciado en junio, y ahora solo queda ejecutar los procesos administrativos típicos de cierre de transacciones. El contrato incluye la totalidad del activo, sin excepciones, lo que implica una transferencia integral de propiedad.
La operación se alinea con una estrategia de LPA para reestructurar su capital, redirigiéndolo hacia mercados emergentes donde la compañía busca fortalecer su presencia. En este caso, el enfoque se centra en México, considerado un eje clave de crecimiento. A través de esta transacción, LPA esperará recibir unos 85 millones de dólares netos, descontando impuestos y pagos de deuda. Este monto será priorizado para invertir en nuevas infraestructuras logísticas, lo que refleja una postura de expansión activa en zonas de crecimiento sostenido. El portafolio actual de LPA, al cierre de junio, compone 34 instalaciones en Perú, Colombia, Costa Rica y México.
A pesar de la transferencia de propiedad, Fibra Prime no asumirá el control operativo inmediato. LPA seguirá gestionando el día a día del parque, incluyendo el servicio a inquilinos y la administración de servicios logísticos. Esta medida garantiza una transición suave, evitando interrupciones en los servicios y manteniendo la continuidad de operaciones para los usuarios actuales. El acuerdo también refuerza el crecimiento de Fibra Prime, cuya cartera se expande con uno de sus proyectos más significativos hasta la fecha.
Para el lector peruano, este movimiento revela un modelo de inversión que equilibra el crecimiento a largo plazo con la estabilidad operativa. Mientras que las empresas logísticas buscan reasignar capital hacia mercados más dinámicos, el mantenimiento de servicios clave en regiones como Lima indica que los usuarios no son sacrificados en la transición. Este tipo de operaciones no solo refuerza la red de infraestructura nacional, sino que también prepara el escenario para que el sector logístico peruano se integre más fuertemente en redes internacionales. El caso de Lima Sur muestra cómo los activos locales pueden convertirse en puentes entre el desarrollo nacional y el crecimiento global.
