Según Gestión, el grupo de confitería Ferrero, a través de su filial Fervalue USA LLC, ha presentado solicitudes ante el Indecopi para registrar las marcas “BUTTERFINGER” y “BABYRUTH” en el mercado peruano. Ambas iniciativas se enmarcan en una estrategia de expansión que busca diversificar su portafolio en el país. Las peticiones fueron depositadas en las clases 30 del sistema de protección de marcas, lo que implica una atención específica a productos de confitería, helados, caramelos, galletas y barras de cereales, incluyendo variantes con proteínas y energía.
El crecimiento de las ventas de Ferrero en Perú alcanzó el 19,9% hasta agosto de 2026, según datos compartidos por su representante en el país, G.W. Yichang. Este avance se traduce en un desempeño sólido de sus principales líneas: Kinder Bueno, que entró al mercado en junio, registró una expansión superior al 40%; Nutella avanzó 29,2%; Ferrero Rocher creció 13,2% y Tic Tac, 8,9%. Este desempeño indica una aceptación creciente de sus productos entre consumidores peruanos, especialmente en segmentos que valoran la calidad y la variedad.
Además de fortalecer sus marcas existentes, Ferrero está considerando introducir nuevas líneas, como las barras de cereales energéticas y proteicas, que se posicionan como alternativas saludables en el consumo diario. La inclusión de estos productos en los expedientes sugiere una estrategia de mercado enfocada en la diversificación de sus ofertas, buscando captar a nuevos segmentos que priorizan el bienestar y la nutrición.
Para los consumidores peruanos, este movimiento representa una posible competencia directa con empresas locales como D’Onofrio y Artika, que ya operan con presencia fuerte en el sector de snacks y helados. Aunque las marcas de Ferrero tienen una trayectoria internacional sólida, su entrada en nuevos productos puede generar un cambio en el panorama de precios y variedad disponible. Es importante que los consumidores evalúen no solo el precio, sino también la calidad, la sostenibilidad y la composición nutricional de los productos que eligen.
Este desarrollo refleja una tendencia global de grandes grupos de alimentos a profundizar su presencia en mercados emergentes. En el contexto peruano, donde el consumo de productos de confitería y snacks ha crecido, la llegada de nuevas marcas podría impulsar la innovación, pero también exigirá que los consumidores estén informados sobre sus beneficios y posibles impactos. La competencia no solo se mide por el precio, sino por la experiencia de consumo y el valor agregado que cada marca ofrece.
