Según Gestión, Fénix Power, filial de la empresa chilena Colbún, está en proceso de evaluar la implementación de múltiples iniciativas de generación de energía renovable en el Perú. La compañía aún no ha establecido un monto preciso de inversión, ya que sus decisiones dependen directamente de los contratos que pueda firmar con clientes finales. Actualmente, se encuentra desarrollando una cartera compuesta por seis proyectos energéticos, distribuidos en distintas regiones del país. Entre ellos se encuentran Bayóvar+, un parque eólico de 660 MW en Piura; Algarrobal, una planta solar de 400 MW en Moquegua; Tres Quebradas, de 238 MW en Arequipa; Naylamp, también de 238 MW en Lambayeque; Pampas, con 315 MW en Ica; y Chasqui, una instalación solar de 250 MW en la misma región. Cada uno de estos proyectos se encuentra en una fase diferente del desarrollo, desde estudios iniciales hasta trámites ambientales. Es importante destacar que, aunque fueron incluidos en la presentación oficial, Colbún ha confirmado que ha abandonado la iniciativa de Naylamp.
La estrategia de Fénix Power se basa en una diversificación geográfica y tecnológica, con una oferta que abarca tanto energías eólicas como solares. Este enfoque busca no solo incrementar su presencia en el mercado peruano, sino también responder a las necesidades específicas de cada región. El gerente general de la empresa, Juan Elías Salinas, señaló que las decisiones de inversión serán tomadas en función de la viabilidad comercial y de los acuerdos a largo plazo que se construyan con clientes. La empresa no ha anunciado aún cuáles proyectos pasarán a la etapa de "ready to build", aunque ha expresado interés en avanzar hacia la construcción de varias de las iniciativas.
Para los inversores y consumidores peruanos, esta expansión representa una oportunidad clave para fortalecer el sistema energético nacional. La adición de proyectos renovables en zonas rurales y regiones con alta potencial eólico o solar puede reducir la dependencia de fuentes no sostenibles. Además, al distribuir la inversión geográficamente, se minimizan los riesgos de exposición a cambios climáticos o fluctuaciones en el consumo regional. Aunque aún no hay cifras de inversión definidas, el interés de Fénix Power en desarrollar energías limpias en diversas partes del país refleja una tendencia alineada con las metas nacionales de sostenibilidad. Este movimiento podría acelerar el crecimiento de infraestructura verde en zonas que aún no cuentan con acceso eficiente a energía eléctrica. En este contexto, el seguimiento de las decisiones de inversión será clave para evaluar el impacto real en la oferta energética del Perú.
