Segun Federal Reserve Board, el Consejo de la Reserva Federal finalizó actualizaciones clave para fortalecer la transparencia y la responsabilidad pública de sus pruebas de estrés, al tiempo que busca disminuir la volatilidad en los requisitos de capital derivados de esas evaluaciones. Las dos normas emitidas son sustancialmente paralelas a las propuestas presentadas en 2025. Además, el organismo solicitó opiniones sobre una iniciativa que permita capturar con mayor precisión las diferencias en los modelos de negocio de los bancos, especialmente en cuanto a ingresos por servicios. Este proceso tiene como objetivo garantizar que instituciones financieras de gran tamaño estén adecuadamente capitalizadas, incluso en periodos de recesión severa. En diciembre de 2024, el consejo anunció una actualización del proceso de prueba con el fin de aumentar su capacidad de resistencia ante shocks económicos.
La vicepresidenta encargada de supervisión, Michelle W. Bowman, destacó que el ejercicio de pruebas de estrés constituye un pilar fundamental del marco regulatorio de capital. Los cambios implementados aseguran que el proceso sea más transparente, detallado y sensible a los riesgos reales. Ahora, el público tendrá una mejor comprensión de cómo los riesgos operativos y de mercado se reflejan en las pérdidas simuladas y en los niveles de capital exigidos. El primer reglamento establece que anualmente el consejo invita a la participación pública en los escenarios de prueba y en cualquier modificación significativa de los modelos utilizados. También actualiza el marco que guía la creación de escenarios hipotéticos, adoptando los modelos que serán aplicados en la prueba del año 2027. Además, se hacen ajustes en el calendario de ejecución del ejercicio. En lo que respecta al componente de choque global, los bancos con libros de trading importantes serán sometidos a dos escenarios anuales de impacto de mercado, y el resultado final se calculará basándose en el escenario que produzca mayores pérdidas para cada entidad.
El segundo reglamento exige que al calcular los niveles de capital de reserva, el consejo promedie los resultados obtenidos en las dos pruebas supervisadas más recientes. Este enfoque busca estabilizar las exigencias de capital y reducir las fluctuaciones que podrían afectar la estabilidad financiera de los bancos. Para los lectores peruanos, este tipo de ajustes, aunque desarrollados en Estados Unidos, ofrecen una mirada valiosa sobre cómo los sistemas regulatorios pueden adaptarse para proteger la solvencia financiera en momentos de incertidumbre. Aunque el contexto económico peruano no es idéntico, los principios de transparencia, riesgo y estabilidad son universales. Así, los cambios en las pruebas de estrés pueden servir como referencia para entender cómo los sistemas bancarios gestionan riesgos, lo cual es especialmente relevante en un entorno donde la estabilidad financiera influye directamente en la economía nacional y en la confianza de los consumidores.
