Según Bloomberg Línea, el mercado estadounidense inició la jornada de viernes con una postura prudente, tras una semana intensa marcada por la caída de valores tecnológicos, tensiones sobre el financiamiento de la inteligencia artificial (IA) y la persistencia de la inflación que afecta las decisiones de la Reserva Federal. El Nasdaq 100 registró una caída acumulada del 3% desde el lunes, mientras que el sector de semiconductores continuó bajo presión. Las inversiones se desplazaron hacia activos más seguros, como los bonos del Tesoro, en respuesta a un entorno de incertidumbre creciente. Durante las reuniones del Fondo Monetario Internacional en Bangkok, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, evitó pronosticar cambios en la política monetaria, pero sus declaraciones redujeron significativamente las expectativas de un alza de tasas en octubre, que pasó de un 27% a menos del 15%.
La última subida de tasas ocurrió en septiembre, con un incremento de 25 puntos básicos, marcando el primer ajuste desde 2023. A pesar de que algunos funcionarios del banco central mantienen la posibilidad de una nueva subida durante el año, las palabras de Warsh reforzaron la posibilidad de una pausa en las reuniones del 27 y 28 de octubre. Economistas de Goldman Sachs, liderados por Jan Hatzius, estiman que las tasas permanecerán sin cambios en octubre, con un posible ajuste final en diciembre. Warsh también señaló que la IA podría potenciar la demanda económica en los próximos años, aunque aún no haya impacto claro en la productividad.
En el escenario más conservador, Michael Hartnett, estratega de Bank of America, sugiere una postura defensiva durante las próximas semanas, basándose en rendimientos reales de 3%, inflación persistente y la incertidumbre generada por las elecciones legislativas en noviembre. Esta situación refleja una volatilidad en el entorno de inversión, donde los actores financieros deben evaluar con precisión el equilibrio entre crecimiento y estabilidad.
Para los inversores peruanos, este panorama ofrece una advertencia clave: aunque los mercados globales muestran señales de moderación en las tasas, el impacto de las tecnologías emergentes y las decisiones políticas puede generar volatilidad en activos internacionales. Los inversores deben considerar que los cambios en Estados Unidos no siempre se traducen directamente en el entorno peruano, pero sí influyen en el contexto global. A medida que los mercados de capitales se vuelven más sensibles a las señales de política y tecnología, el perfil de riesgo debe ser revisado con frecuencia. La inflación y la evolución de la IA, aunque no son problemas directos en el Perú, pueden influir en la percepción de estabilidad global, afectando así los flujos de inversión extranjera. Es fundamental mantener una visión equilibrada, enfocada en activos locales con sólida fundamentación y bajo riesgo, para proteger el capital en un entorno de cambios constantes.
