Segun CNBC Markets, una encuesta reciente de 32 expertos —incluyendo analistas económicos, gestores de fondos y estrategas— indica que el Banco Central de Estados Unidos no prevé ajustar las tasas de interés en esta o en las próximas reuniones hasta 2027. Aunque el 88% de los encuestados anticipa que el Fed eliminará en su declaración la postura de alivio monetario, la mayoría mantiene la expectativa de que la tasa de referencia permanezca estable en el 3,62% hasta el final del período. Esta postura contrasta con el entorno inflacionario que ha afectado al sector energético, impulsado por políticas proteccionistas del presidente Donald Trump y tensiones geopolíticas como la guerra en Irán.
La nueva dirección del Banco de Reserva, bajo el liderazgo de Kevin Warsh, entra en un escenario donde los miembros del comité han adoptado una postura más prudente frente a los riesgos inflacionarios. Gregory Daco, economista jefe de EY, señala que varios funcionarios han reafirmado que las subidas de tasas deben mantenerse como posibilidad si la inflación persiste por encima del objetivo. Esta tendencia se ha reforzado por las presiones inflacionarias derivadas de los precios de energía, que han generado una sensibilidad creciente en el enfoque de política monetaria. Aunque Warsh ha expresado que las tasas podrían reducirse, no ha indicado si su visión ha sido modificada por el aumento reciente de la inflación y el fortalecimiento de la actividad laboral.
El entorno actual también podría dar espacio a una posible reducción anticipada de tasas. La anunciar de un acuerdo potencial con Irán, ocurrido después de la encuesta, podría influir en la flexibilidad de Warsh para actuar antes de lo previsto. Sin embargo, los expertos no perciben que los precios altos del petróleo induzcan al Fed a elevar las tasas, y mantienen la perspectiva de que el nivel actual de la tasa de referencia permanecerá sin cambios hasta 2027.
Para los inversionistas peruanos, esta dinámica ofrece una advertencia clave: aunque el Fed no ha mostrado intención de ajustar tasas en el corto plazo, su enfoque más defensivo podría influir en las expectativas de crecimiento y estabilidad económica en el mundo. En el contexto peruano, donde la inflación ha mostrado tendencias estables pero con volatilidad, esta postura internacional puede reflejar una mayor cautela frente a shocks externos. El mercado de capitales peruano podría seguir reaccionando con sensibilidad a señales de política monetaria global, especialmente si se detectan cambios en la conducta del Fed que afecten las tasas de interés de referencia en el mundo. Por ello, los inversores deben monitorear no solo los indicadores nacionales, sino también las señales de la política monetaria estadounidense como referencia para sus decisiones de inversión.
