Según Gestión, el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) reveló en su encuesta de expectativas macroeconómicas de mayo que la visión de los empresarios sobre la actividad económica en el corto plazo sigue en zona pesimista. A tres meses de anticipación, el indicador se mantuvo en 46.2 puntos, un ligero avance respecto a abril (44.6), pero aún en terreno negativo por segundo mes consecutivo. Este escenario refleja una postura conservadora frente al crecimiento inmediato, pese a señales de estabilización en el horizonte más largo.
El panorama del sector privado también mostró una disminución en la percepción de futuro inmediato, con una lectura de 50 puntos en mayo, cifra que marca un retroceso desde los 51.1 de abril. Aunque la expectativa a 12 meses mejoró, avanzando de 56.5 a 58.8 puntos, el indicador sobre el sector a tres meses no alcanza niveles positivos. En contraste, la perspectiva sobre la inversión empresarial a 12 meses subió de 60.5 a 63.7 puntos, indicando una confianza creciente en el futuro de la actividad productiva. Además, la evaluación sobre la situación de la empresa a 12 meses aumentó 2.5 puntos, alcanzando 63.4, lo que sugiere un fortalecimiento de la percepción sobre el desempeño a mediano plazo.
Otro dato relevante es el comportamiento de las órdenes de compra, que por segundo mes consecutivo se redujo, pasando de 54.6 a 51.5 puntos. Esta caída indica una disminución en la demanda interna de bienes y servicios, lo que podría traducirse en una menor actividad de producción en los próximos meses.
Para los lectores peruanos, estos datos plantean un panorama de incertidumbre en el corto plazo, donde los empresarios siguen mostrando cautela ante el crecimiento económico. Aunque la expectativa a 12 meses muestra una tendencia positiva, el retroceso en la actividad inmediata y en las órdenes de compra evidencia una presión estructural sobre la demanda. Esta situación podría afectar directamente a sectores que dependen de inversiones y contratos a corto plazo, como el comercio, la construcción y el servicio. Los resultados también subrayan la necesidad de políticas públicas que estimulen la confianza empresarial, especialmente en contextos de inflación moderada y crecimiento estancado.
En este escenario, los empresarios deben estar atentos a señales de política monetaria y de gasto público, ya que cambios en estas áreas podrían modificar la percepción de riesgo y abrir puertas a un crecimiento más sostenido.
