Segun CNBC Markets, el ETF de memoria Roundhill DRAM ha registrado más de 5.000 millones de dólares en aportaciones desde su lanzamiento en abril, con un flujo de más de 1.100 millones de dólares en una sola jornada, el jueves. Este crecimiento acelerado se produce en un periodo de apenas 10 días, en el que el fondo acumuló un millón de dólares en inversiones, una cifra que solo supera el lanzamiento de fondos de bitcoin y de fondos como el LQD, GLD o BBCA. La demanda se mantiene constante, con ingresos diarios desde su debut, formando una secuencia de 23 días consecutivos de flujo positivo. Paralelamente, el precio del ETF ha aumentado un 70%, mientras que las acciones de líderes del sector, como Micron y Sandisk, registran nuevos máximos diarios.
El crecimiento del DRAM se alimenta de la necesidad creciente de chips de memoria, identificados como el principal obstáculo para el desarrollo de inteligencia artificial. Según Dave Mazza, CEO de Roundhill, esta escasez no será temporal, sino que se mantendrá por varios años. La oferta del fondo también incluye empresas clave de Corea del Sur, como SK Hynix y Samsung Electronics, dos de las principales fábricas de chips del mundo. "Estas compañías son esenciales para el sector, pero no están disponibles para inversionistas estadounidenses de forma directa", explicó Mazza. Al comprar un ETF coreano, los inversores obtienen una cartera diversa que no siempre alinea con sus objetivos. En contraste, un ETF general de semiconductores puede no ofrecer suficiente exposición a estas empresas clave.
El DRAM también ha ganado popularidad entre operadores de opciones, quienes han activado más de 90.000 contratos en el jueves, con una preferencia clara por las operaciones de compra frente a las de venta. Este comportamiento indica una alta confianza en el crecimiento futuro del fondo, posicionándolo entre los 40 fondos más activos en términos de volumen de opciones en Estados Unidos.
Para los inversores peruanos, este escenario representa una oportunidad de diversificación en tecnologías emergentes, especialmente en sectores que no están ampliamente representados en los mercados locales. Aunque el DRAM no está disponible en Perú directamente, su crecimiento refleja el poder de los sectores de tecnología y inteligencia artificial, que están ganando protagonismo global. Esto puede influir en las decisiones de inversión de fondos de capital privado o de productos financieros que busquen integrar exposiciones a tecnologías clave. Los peruanos que manejan activos en bolsa podrían considerar cómo incorporar estos mercados en estrategias más amplias, especialmente si se analizan los ciclos de demanda y la escasez de componentes críticos. El crecimiento del DRAM no es solo un fenómeno estadounidense, sino un indicador de una transformación global en la infraestructura digital.
