Según arXiv q-fin, un estudio analiza cómo se deben gestionar las licitaciones de vacunas en países de ingresos bajos y medios, donde el mercado es diverso, los intereses de los actores varían y la demanda es incierta. Actualmente, estas licitaciones se planifican como renovaciones aisladas, sin una coordinación integrada. El trabajo propone una mejora del modelo de mercado hipotéticamente coordinado, que permite establecer contratos de varios años, con descuentos por volumen y duración flexible. Se evalúan tres enfoques: uno que busca equilibrio entre los intereses de los proveedores (UG), otro que prioriza la cobertura de la población (SB), y un tercero que maximiza beneficios de los fabricantes (MP). Con proyecciones de demanda de UNICEF sobre diez años y 30 simulaciones para seis escenarios de descuento, se concluye que el objetivo de la compra —no la variabilidad de la demanda— es el principal factor que influye en el costo total y en la complejidad del cronograma. Los descuentos por volumen favorecen a productores grandes, lo que concentra el mercado y debilita la cadena de suministro. La eficacia de estos descuentos no depende del número de componentes de la vacuna, sino de la madurez del mercado: las vacunas pentavalentes y hexavalentes ya se encuentran cerca de su precio mínimo, mientras que solo la vacuna contra rotavirus responde a las rebajas; las vacunas contra el virus del papiloma humano (HPV) y la neumococo (PCV) siguen siendo demasiado costosas para competir. Si se eliminan las vacunas combinadas de la lista de compras, el número de dosis no administradas aumenta significativamente. Este hallazgo ofrece orientación práctica para diseñar políticas de adquisición, definir estructuras de descuentos y preservar el acceso a vacunas combinadas.
Para los lectores peruanos, este análisis resalta la importancia de evaluar no solo el costo, sino también el impacto social de las decisiones de compra de inmunizaciones. El Perú, como país que enfrenta desafíos en la cobertura de vacunas en zonas rurales y de bajos ingresos, debe considerar que una estrategia basada únicamente en reducir costos puede comprometer la accesibilidad a vacunas combinadas, que protegen contra múltiples enfermedades. La inclusión de vacunas como la de rotavirus, que responden bien a descuentos, puede ser más eficaz que una política de precios que priorice a proveedores grandes. Además, el riesgo de que ciertas vacunas —como el HPV o el PCV— queden fuera del plan de adquisiciones debe ser evitado, ya que su ausencia puede dejar a millones de niños expuestos a enfermedades graves. El estudio sugiere que el enfoque debe ir más allá de la economía del precio: debe integrar el bienestar poblacional y la equidad en la toma de decisiones. En un contexto donde la salud infantil es clave para el desarrollo sostenible, las políticas de adquisición deben ser diseñadas no solo para ser económicas, sino para ser inclusivas y efectivas en el largo plazo.