Segun Forbes Business, el secretario de Tesorería de Estados Unidos, Scott Bessent, indicó que existe la posibilidad de que el país anuncie un acuerdo con Irán para reabrir el Estrecho de Hormuz "hoy o mañana". Esta declaración generó una reacción inmediata en los mercados, con el precio del crudo del Brent que finalizó alrededor de $81.88 a las 9 a.m. hora de Estados Unidos, y con el S&P 500 que rompió su récord intradiario apenas después de que las bolsas se abrieran. Bessent destacó que las negociaciones entre EE.UU. y Irán están en curso, aunque autoridades iraníes han rechazado en los últimos días la idea de conversaciones directas. El funcionario explicó que el objetivo del acuerdo sería permitir el acceso normalizado al estrecho, basado en la afirmación del gobierno de Trump de que las operaciones militares han debilitado las capacidades aéreas, navieras y de misiles del Irán.
Al ser preguntado sobre si Irán podría cobrar tarifas a embarcaciones que pasen por el canal, Bessent afirmó que se trataría de "libertad de movimiento", aunque no especificó cómo se gestionaría esa libertad en la práctica. El informe menciona que, según una fuente iraní citada por Reuters, Irán espera conservar el control sobre el tráfico entrante en el estrecho en un acuerdo con Omán. En cambio, el tráfico saliente sería gestionado por un itinerario entre ambos países, con supervisión iraní sobre las rutas de salida. Esta discrepancia entre las declaraciones oficiales y los datos internos pone en evidencia una tensión en las expectativas del mercado.
El efecto en el precio del petróleo fue directo: las cotizaciones descendieron en respuesta a la posibilidad de que el estrecho se reabra, lo que permitiría que cientos, o incluso miles, de barcos atrapados durante el conflicto iniciado el 28 de febrero, comiencen a navegar nuevamente. Bessent señaló que el flujo no se limita a petróleo, sino que incluye fertilizantes, productos refinados y gases industriales, lo que podría generar un alivio significativo en los precios de estos bienes. Este efecto se traduciría en un "trade de alivio" que podría moverse en los mercados internacionales.
Para los inversores peruanos, esta situación es relevante porque afecta el costo de los insumos energéticos que ingresan al país, especialmente en sectores como la industria, el transporte y la agricultura. Aunque el impacto directo en el mercado peruano no es inmediato, los cambios en el precio del crudo y en los productos derivados pueden influir en los costos de producción y en la inflación. Además, el panorama de la seguridad marítima en el Golfo Pérsico refleja una dinámica global que, si se mantiene, podría generar inestabilidad en los precios de bienes de primera necesidad. Por ello, mantener un enfoque de vigilancia sobre las decisiones de poderes extranjeros es clave para evaluar el comportamiento de los mercados internacionales y su posible efecto en el entorno económico local.
