Segun CNBC Markets, las fuerzas houthis en Yemen han finalizado sus preparativos para atacar buques que transitan por el acceso sur del Mar Rojo, alerta un centro de información marítima liderado por la Armada de Estados Unidos. La información fue comunicada a navegantes en un aviso emitido el martes por el Centro Conjunto de Información Marítima (JMIC), que opera desde Bahrein y brinda actualizaciones de seguridad a embarcaciones comerciales del Medio Oriente. En su aviso, el JMIC indicó que los houthis han posicionado misiles y drones cerca del paso de Bab el-Mandeb, preparándose para operaciones contra el tráfico marítimo. Este punto estratégico conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén, el Mar Árabe y los mercados globales, convirtiéndose así en un eje clave para el comercio internacional.
El grupo ha declarado una emboscada marítima contra Arabia Saudita, amenazando con cortar sus exportaciones de petróleo a través del Mar Rojo y el paso de Bab el-Mandeb. Este acto, combinado con los ataques iraníes a buques en el estrado de Hormuz, ha generado una reconfiguración significativa en los flujos de crudo. De acuerdo con datos de Kpler, las exportaciones desde el terminal de Yanbu, en la costa saudita, aumentaron de 240 mil barriles diarios en junio del año anterior a 3.5 millones en el mismo mes del año presente. Este incremento se debe a que Riad ha redirigido millones de barriles diarios por una línea de tuberías hacia ese punto. A pesar de la amenaza, el JMIC reportó que no se registraron ataques en los dos días siguientes al anuncio del embargo. La amenaza actual se clasifica como "moderada", y las rutas comerciales no han sido alteradas, manteniéndose en sus trayectos establecidos.
Sin embargo, un análisis de la firma Kpler revela una caída del 34% en el tráfico por el paso de Bab el-Mandeb el martes, frente al lunes, justo antes de que se declarara el embargo. Según Windward, cuatro buques con carga saudita se detuvieron antes de llegar al paso, transportando un total de 3.8 millones de barriles de petróleo crudo, gasóleo y nafta. Este comportamiento indica una respuesta inmediata por parte de los operadores marítimos ante la incertidumbre, lo que afecta directamente a los costos y tiempos de entrega de productos energéticos.
Para los peruanos, este escenario resalta la vulnerabilidad de las cadenas globales de suministro, especialmente en momentos de inestabilidad geopolítica. Aunque el Perú no está directamente expuesto a estos pasos marítimos, el mercado internacional de petróleo influye en precios de combustibles que llegan al país. Cualquier interrupción en el flujo de crudo puede generar subidas en los costos de transporte y energía, afectando tanto a empresas como a hogares. Así, el seguimiento de estas tensiones no solo es relevante para inversionistas, sino para cualquier ciudadano que dependa del acceso constante a recursos energéticos.
