Según Gestión Tu Dinero, las empresas peruanas han intensificado sus operaciones de emisión de deuda en el mercado de valores como estrategia de protección frente a la incertidumbre política derivada del proceso electoral. En el primer trimestre, se registraron 1.665 millones de soles en colocaciones de títulos de deuda, un incremento significativo respecto al mismo periodo del año anterior. Este impulso se aceleró tras la primera vuelta electoral del 12 de abril, cuando se evidenció una mayor probabilidad de que el candidato Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, llegara a la final, frente a Keiko Fujimori, representante de una línea económica más conservadora. La proyección de una posible confrontación entre un modelo de gestión económica tradicional y una alternativa más crítica ha generado una reacción financiera directa en el sector privado.
El comportamiento de las firmas refleja una estrategia de mitigación del riesgo político, que se traduce en mayor demanda de capitales en el mercado. En total, el primer cuatrimestre cerró con una recaudación de 2.355 millones de soles, una cifra que supera en un 115% la del mismo periodo del 2025 y representa el nivel más alto registrado en los últimos cinco años. Esta acción, según el CEO de Tandem Finance, Paul Rebolledo, se justifica como una medida proactiva para evitar fluctuaciones en el costo de financiamiento, ya que el aumento de riesgo político eleva la tasa implícita de los instrumentos emitidos por el sector público, lo que repercute directamente en los costos de las empresas.
Para el lector peruano, esta dinámica no solo indica una reacción financiera ante el escenario político, sino también una señal de que las instituciones privadas están reconfigurando sus planes estratégicos bajo condiciones de incertidumbre. Los trabajadores, en particular, podrían ver afectadas las decisiones de inversión que generan empleo y crecimiento económico, ya que una política económica más radical podría impactar en las condiciones de mercado. Aunque las emisiones de deuda permiten a las empresas acceder a fondos a bajo costo, el efecto final dependerá de si el nuevo gobierno prioriza estabilidad o reformas estructurales. En este contexto, el sector privado se posiciona como actor clave en el equilibrio entre el riesgo político y la sostenibilidad financiera del país.
