Según Gestión, las elecciones de medio término en Estados Unidos, programadas para el 3 de noviembre, definirán el control de la Cámara Baja del Congreso. Este escenario tiene implicaciones directas en las políticas comerciales de EE.UU., especialmente en su aplicación de aranceles a exportaciones latinoamericanas, incluyendo las de Perú. El Partido Republicano, que actualmente goza de la mayoría en ambas cámaras legislativas, enfrenta una posible derrota en la cámara baja, según múltiples encuestas. En el Senado, los demócratas podrían reducir la brecha de poder, lo que podría generar un entorpecimiento a la agenda comercial de Donald Trump durante el restante periodo de su mandato.
La Cámara de Representantes, compuesta por 435 escaños, se renovará en su totalidad, mientras que 35 de los 100 senadores estarán bajo elección. Este tipo de elecciones, que ocurren a mitad del periodo presidencial, permiten que el gobierno se vea influenciado por el resultado de la votación. Si los demócratas logran obtener la mayoría en la Cámara Baja, podría surgir una oposición más activa a las medidas arancelarias que Trump ha implementado. Estas políticas, que han afectado a países de América Latina, incluyendo al Perú, podrían ser revisadas o retrasadas en el contexto de un Congreso más equilibrado.
Sin embargo, el poder ejecutivo de Trump no se limita a la propuesta de leyes. Posee el derecho de veto sobre cualquier iniciativa legislativa que se apruebe en ambas cámaras. Para anular un veto, se requieren dos tercios de los votos en cada cámara, un umbral difícil de alcanzar. Aunque los demócratas podrían presentar iniciativas para contrarrestar las tarifas, la probabilidad de que logren una mayoría suficiente en las elecciones es baja. El académico Gerardo Herrera señala que, en caso de una oposición legislativa, el presidente aún podría mantener el control sobre las decisiones comerciales.
Para el lector peruano, este escenario es particularmente relevante. Las exportaciones peruanas, como la caña de azúcar, el cobre o el cacao, están expuestas a cambios en las políticas comerciales de EE.UU. Si se mantiene la línea de aranceles, podría afectar los precios internacionales y la competitividad de nuestros productos. Aunque el riesgo de una pausa en las tarifas aumenta con una mayoría demócrata, el poder del veto asegura que Trump pueda mantener su agenda, incluso si el Congreso se vuelve más crítico. Por ello, el sector empresarial peruano debe seguir monitoreando las decisiones del gobierno estadounidense y prepararse para escenarios de incertidumbre en el entorno internacional.
