Según Gestión, la campaña de mango Kent 2026-2027 enfrenta condiciones climáticas preocupantes que podrían reducir la producción hasta un 60%. El presidente de Promango, Ángel Gamarra, señaló que temperaturas mínimas superiores al promedio han impedido una floración adecuada en los valles del norte del país. En Piura, solo alrededor del 20% de las flores están abiertas y el 10% en etapa temprana; en Lambayeque, el porcentaje cae a 10%; mientras que en Áncash, se estima que el cuajado podría alcanzar un 45%, con una producción total prevista de 169.000 toneladas. La baja floración pone en riesgo el desarrollo del fruto, generando preocupación sobre la eficiencia del cuajado.
La amenaza climática se intensifica con la posibilidad de que el fenómeno El Niño se expanda a un “Niño muy fuerte” o “super Niño”, clasificación que sitúa este evento entre los más severos registrados desde 1950. En ese escenario, las lluvias de finales de noviembre afectarían significativamente el volumen de fruta lista para exportación, justo en el inicio de la cosecha. La empresa Fresh Plaza resaltó esta vulnerabilidad, destacando que el impacto sería directo en la disponibilidad de productos en mercados internacionales. La caída en las exportaciones también se ha consolidado: en la campaña 2025-2026, Perú registró 223.686 toneladas, frente a 287.424 en el año anterior, una reducción del 22%.
La disminución se debe en parte a decisiones de cosecha por parte de comerciantes, quienes extrajeron mangos verdes, afectando la estimación total de producción. Además, los costos de producción se han duplicado. En condiciones normales, los gastos por kilo rondaban un sol, pero en este contexto se elevan hasta dos soles. Esto ha generado una brecha entre precios en campo y costos operativos, con algunos precios apenas cubriendo los gastos básicos. Al inicio de la campaña, los precios para envíos aéreos se establecieron entre US$ 2,50 y US$ 3 por kilo.
Para los productores peruanos, esta situación representa un desafío estructural. La dependencia de climas estables para la cosecha de mangos, uno de los principales productos de exportación, pone en riesgo la sostenibilidad de una industria clave. En un contexto de fluctuaciones climáticas crecientes, los agricultores deben reevaluar sus estrategias, desde la selección de zonas productivas hasta la planificación de cosechas. La capacidad de adaptación será crucial para mantener la competitividad de los mangos peruanos en el mercado internacional.
